Silueta original

Feliz con poco

Félix Martín Santos
@FMSFelizconpoco

Consumo regular de café e hipertensión arterial: Rompamos un dogma

Hallazgos científicos recientes están revelando que el consumo regular de café no se asocia con un aumento del riesgo de hipertensión arterial, sino al contrario, tiende a reducirlo, lo que unido a un manifiesto efecto cardiovascular protector, con disminución tanto de la tasa de muerte  específica por procesos cardiovasculares, cuanto del riesgo de desarrollarlos (prevención primaria), hacen muy aconsejable su ingesta regular, unas 4 a 5 tazas diarias.

En las siguientes líneas vamos a conceptuar y a valorar la importancia de la hipertensión arterial.

 

Concepto de hipertensión arterial

 

Según la guía de manejo de hipertensión arterial de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) y de la Sociedad Europea de Hipertensión(ESH), publicada en agosto del 2018 en European Heart Journal, se considera que una persona tiene hipertensión arterial cuando su presión arterial sistólica es igual o superior a 140 mmHg o/y su presión arterial diastólica es igual o superior a 90 mmHg, (1). Esto es, mantiene la misma definición que en guías precedentes (2) a pesar de que en noviembre del 2017, la guía americana redujera sensiblemente tales cifras, pues consideró hipertensas a las personas con cifras > 130/80 mmHg (3) lo que suscitó el subsiguiente debate.

 

Importancia de la hipertensión arterial

 

La hipertensión arterial es una enfermedad muy importante porque es muy frecuente, comporta una alta gravedad y mortalidad, por ser un gran factor de riesgo de procesos cardiovasculares (coronariopatías e ictus, entre otros) y por causar directamente procesos en ciertos órganos dianas (retina, corazón, riñón y vasos sanguíneos), además de comportar un extraordinario coste directo e indirecto.

 

Según el riguroso y fiable estudio Di@bet.es, la prevalencia de hipertensión arterial en España es muy alta,  pues la sufren el 42,6% de la población adulta  de edad ≥ 18 años, más los varones (49,9%) que las mujeres (37,1%). Además se observó un notable infradiagnóstico, dado que el 37,4% de los hipertensos aún no lo saben.

 

En este estudio también llamó la atención la gran prevalencia de hipertensión arterial entre los prediabéticos (67,9%) y diabéticos (79,4%), muchos con sobrepeso u obesidad, de forma que estos reconocidos factores de riesgo cardiovascular parecen aliarse para incrementar el riesgo y muerte por infartos de miocardio e ictus.

 

Otro hallazgo de este excelente estudio epidemiológico fue que el grado de control de hipertensión arterial deja mucho que desear, pues sólo el 30% de los hipertensos están bien controlados. Por todo ello, consideran crucial desarrollar y promocionar campañas poblacionales de prevención, detección y tratamiento de la hipertensión arterial.

 

A continuación, vamos a efectuar un recorrido por los estudios científicos más relevantes que han estudiado la asociación entre el consumo regular de café y el riesgo de hipertensión arterial.

 

Consumo regular de cafeína y riesgo de hipertensión arterial en mujeres

 

Empezaremos con un notable estudio prospectivo, el efectuado por miembros de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, publicado en noviembre del 2005 (JAMA), en el que, tras estudiar a 155 594 enfermeras, durante 12 años, comprobaron que el consumo regular de café no se asociaba con un incremento del riesgo de hipertensión arterial, sin embargo, las bebidas con cola, azucarada o no, lo aumentaban significativamente.

 

Juan Manuel Pérez Sánchez,  barista de Madness coffee Roaster. Alicante.

 

Revisión y metaanálisis de estudios observacionales y experimentales

 

En diciembre del 2012 se publicó en Journal of Hypertension una revisión exhaustiva y metaanálisis de estudios de cohorte y experimentales que habían versado sobre el tema. Tras analizar 610 estudios epidemiológicos, seleccionaron 15, los que reunían los estrictos criterios de calidad y rigor científica establecidos, 10 experimentales y 5 de cohorte o prospectivos.

 

Pues bien, los responsables de esta investigación, Steffen y colegas, de la prestigiosa Clínica Mayo, de Rochester, Minnesota (USA), no hallaron ninguna asociación estadísticamente significativa entre el consumo de café y el riesgo de hipertensión arterial, por lo que concluyeron su estudio afirmando: “Dada la calidad de la evidencia actualmente disponible, no se puede hacer una recomendación a favor o en contra del consumo de café en relación con la presión arterial y la hipertensión”. (6)

 

Repercusión de este metaanálisis en la Guía Europea de Manejo de Hipertensión arterial del 2013

 

Las conclusiones de este análisis de miembros de la citada Clínica Mayo fueron tenidas en cuenta en la elaboración de la Guía de Manejo de Hipertensión del año siguiente, pues al llegar al apartado de estilos de vida deseables, tanto para prevenir la hipertensión cuanto para tratarla, dejó de considerarse al café como un factor de riesgo, pues prácticamente transcribieron la misma afirmación de Steffen y colegas, antes mencionada. (2)

 

Metaanálisis dosis-respuesta multinacional

 

En agosto del 2017 se publicó en Nutrients un excelente metaanálisis dosis-respuesta de estudios observacionales, de carácter multinacional, pues participaron investigadores polacos, estadounidenses, italianos y españoles.

 

Tras analizar los estudios epidemiológicos observacionales de carácter prospectivo más rigurosos, publicados hasta noviembre del 2016, seleccionaron 7 cohortes, que incluyeron 205.349 individuos y 44.120 casos de hipertensión. En el análisis no lineal, hubo una disminución significativa en el riesgo de hipertensión, un 9%  por siete tazas de café al día, mientras que, en la asociación lineal de dosis y respuesta, hubo una disminución del 1% en el riesgo de hipertensión por cada taza adicional de café por día.

 

Estos resultados sorprendieron porque, por primera vez, el consumo de café pasó de exhibir un efecto neutro, según estudios anteriores, a un verdadero efecto protector de hipertensión arterial. Algo impensable hasta entonces.

 

Cuando se procedió a analizar diversos subgrupos y variables de confusión, observaron que el tabaquismo activo debilitaba estos resultados, pues atenuaba el efecto protector del café sobre el lecho arterial. Dado que una parte importante de los bebedores habituales de café suelen ser también grandes fumadores, resulta crucial controlar bien esta variable de confusión, pues si no, puede falsear los resultados.

 

También llamó la atención que los resultados más boyantes se obtuvieron en mujeres y en los estudios de EEUU, de duración y seguimientos mayores.

 

Los responsables de este estudio atribuyeron los mayores beneficios del café en mujeres al hecho de que eran menos fumadoras que los varones.

 

Una limitación en los artículos incluidos en este estudio es la falta de información sobre el tipo de café usado (por ejemplo, hervido, filtrado, etc.) y sobre la cantidad real de café usado en una taza. El tipo de café consumido por las cohortes de EE. UU podría ser diferente a la de los estudios europeos, al igual que la cantidad de café contenido en cada taza.

 

Sin embargo, en comparación con los metaanálisis anteriores, este estudio incluyó una muestra más grande (39.078 individuos adicionales y 8.257 casos incidentes más de hipertensión), un análisis de dosis-respuesta y pruebas para controlar posibles factores de confusión.

 

Sergio Gómez Jiménez,  responsable de formación Barista de cafés El Abra, grupo Iparcoffee

 

Metaanálisis dosis-respuesta (café-hipertensión arterial) de estudios prospectivos de autores italianos

 

En diciembre del 2017, se publicó en European Journal of Nutrition otro metaanálisis de estudios prospectivos que tuvo por objetivo evaluar una posible asociación entre el consumo regular de café y el riesgo de hipertensión, con resultados francamente favorables para los amantes del café. (7)

 

Lanfranco D’Elia y colegas, de la universidad de Nápoles, tras seleccionar cuatro estudios de cohorte, que aportaron 196.256 participantes de los que 41.184 fueron diagnosticados de hipertensión arterial durante el seguimiento, comprobaron que el consumo diario de una a dos tazas de café no se asociaba con un aumento del riesgo de hipertensión arterial. Además, se halló un efecto protector del café a partir de la ingesta de tres tazas diarias (RR = 0,97, IC del 95% = 0,94 a 0,99).

 

Otro metaanálisis dosis-respuesta de estudios prospectivos (autoría china)

 

En enero del 2018 se publicó otra revisión exhaustiva y metaanálisis dosis-respuesta de estudios de cohorte. (8)

 

Los autores, Chen Xie y colegas, seleccionaron 10 estudios (de PubMed y Embase), que incluyeron 243.869 individuos y 58.094 casos incidentes de hipertensión arterial.

 

Tras el correspondiente análisis, observaron que el consumo regular de café se asocia inversamente con el riesgo de hipertensión, también con una evidente relación dosis-respuesta: un 2% de reducción del riesgo con cada taza adicional de café consumido (RR: 0,98; IC 95%: 0,95-0,99). Esto es, un 3% para dos tazas [0.97 (95% CI 0.95–0.99)]; un 5% de disminución cuando se consumen 4 tazas diarias de café [ 0.95 (95% CI 0.91–0.99)]; un 8% de reducción con 6 tazas [ 0.92 (95% CI 0.87–0.98)]; y un 10%, con 8 tazas bebidas diariamente [ 0.90 (95% CI 0.83–0.97)].

 

De nuevo, mostramos otra revisión de estudios prospectivos que no sólo no aprecia un aumento del riesgo de hipertensión arterial por consumir café, sino una verdadera reducción o, al menos, una asociación inversa, dosis-respuesta, o sea, un mayor consumo de café se asocia con un menor riesgo de hipertensión.

 

Estudio prospectivo de autoría española

 

En diciembre del 2017 se publicó en Clinical Nutrition, revista oficial de la sociedad Europea de Metabolismo y Nutrición clínica, el primer estudio prospectivo sobre la relación entre el consumo regular de café y la hipertensión arterial efectuado en una población mediterránea, de edad media, la correspondiente a la cohorte SUN (Seguimiento Universidad de Navarra), constituida por graduados universitarios. (9)

 

Los autores del estudio, liderados por Miguel Ángel Martínez-González, estudiaron a 13.374 personas durante 9 años, al cabo de los cuales observaron que el consumo de café con o sin cafeína no se asoció significativamente con un aumento del riesgo de hipertensión arterial entre los 1575 participantes que  se tornaron hipertensos durante el tiempo de seguimiento. 

 

Estos investigadores observaron un efecto protector del café sólo entre las mujeres,  dado que las que consumían dos o más tazas diarias de café se beneficiaban con una reducción del 26%  del riesgo de hipertensión versus las que no lo consumían, hallazgo ya observado en algún estudio previo. (10)

 

Aunque lo más sorprendente de este estudio fue apreciar una mayor reducción del riesgo de hipertensión arterial entre las que se adherían menos a la Dieta Mediterránea: 42% de disminución (HR ≥ 2 tazas diarias versus ninguna: 0.58, 95% CI (0.41–0.82).

 

Alfonso Aguado, formador Barista de cafés Templo, enseñando a "latte art"

 

¿Cómo es que otros estudios revelaron una asociación entre café e hipertensión arterial?

 

Aunque algún añejo metaanálisis de estudios experimentales de corta duración (de 1 a 12 semanas) ha apreciado que el consumo de altas dosis de cafeína (≥410 mg/día) podría elevar las cifras de presión arterial (2,04 mmHg de presión sistólica y 0,73 mmHg de diatólica), cuando el evaluado era el café (5 tazas diarias) se diluía o minimizaba la elevación de la presión arterial (1,22 mmHg de presión sistólica y 0,49 de diastólica),  con respecto al consumo de café descafeinado o al no consumo. (11) Ya entonces (2005) sospecharon que en la composición del café existían otros compuestos químicos que parecían neutralizar el efecto hipertensivo de la cafeína.

 

Sin embargo, no existen estudios experimentales prospectivos prolongados, de años de seguimiento, que corroboren tal hecho.

 

En cambio, sí existen bastantes estudios observacionales prospectivos de larga duración y metaanálisis de los mismos que aprecian un efecto neutro o incluso protector del café, con reducción dosis-respuesta del riesgo de hipertensión arterial, como hemos visto en este contenido. Son muy pocos los estudios, relativamente recientes, que no sean concordantes con este hecho, (12) casi siempre en evaluaciones de corta duración.

 

¿Por qué el consumo regular de café no parece aumentar el riesgo de hipertensión arterial y sí ejercer un efecto protector?

 

Pues la riqueza del café en compuestos fenólicos se ha considerado el principal factor responsable de los efectos beneficiosos sobre la presión arterial mencionados anteriormente (13). Los compuestos más estudiados son los ácidos clorogénicos, incluidos los metabolitos del ácido ferúlico, el ácido cafeico y el ácido quínico, que se ha informado que ejercen efectos antihipertensivos en estudios experimentales (14).

 

Los principales mecanismos de acción se basan en la actividad antioxidante del ácido clorogénico, a través de su inhibición de la expresión y actividad de la NAD (P) H oxidasa y mediante la eliminación directa de los radicales libres (15).

 

Además, se ha revelado que el ácido clorogénico estimula la producción de óxido nítrico por las células endoteliales, o sea, las de la íntima arterial, lo que sugiere que la integridad vascular, en particular el endotelio intacto, es esencial para que aquél exhiba un efecto reductor de la presión arterial (16,17).

 

El hecho de que el ácido clorogénico sea capaz de incrementar la biodisponibilidad del óxido nítrico y de reducir el estrés oxidativo parece ser decisivo para inhibir la proliferación de músculo liso de los vasos sanguíneos y, por ende,  mitigar el engrosamiento y rigidez pared arterial, propio de la arteriosclerosis, así como a reducir la actividad de la enzima convertidora de angiotensina (ECA) que, al bloquear al sistema renina-angiotensina-aldosterona, conseguiría reducir las cifras de presión arterial. (18-20). Precisamente, desde hace décadas empleamos fármacos para controlar la presión arterial, merced a su capacidad de inhibir a la citada enzima conversora de la angiotensina (IECA).

 

Por otra parte, la gran presencia en el café de minerales y vitaminas  capaces de reducir las cifras de presión arterial, como el potasio, el magnesio, la vitamina E y la niacina,  se sumaría al efecto favorable de sus polifenoles. (13 y 21)

 

¿Qué aconseja la actual guía europea de manejo de hipertensión arterial (2018)?

 

En el apartado de cambios de estilos de vida para la prevención y tratamiento de la hipertensión arterial, al llegar al punto del café refieren textualmente: “Aunque la cafeína ha mostrado que tiene un efecto presor agudo, el consumo de café, en cambio, se asocia con beneficios cardiovasculares, como se desprende de una revisión sistemática de estudios de cohorte prospectivo, que incluyó más de 1 millón de participantes y 36.352 eventos cardiovasculares”. (1)

 

Pero ¿a qué revisión se refieren? Pues a la que se publicó en Circulation, en febrero del 2014,  efectuada conjuntamente por miembros de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard e investigadores de la Universidad Nacional de Singapur. (22)  

 

Los autores de esta investigación, tras revisar 36 estudios de cohorte,  con una gran muestra de participantes (1 283 685), comprobaron que el consumo moderado de café se asoció con una reducción del riesgo de procesos cardiovasculares e ictus: un 15% con 3 a 5 tazas al día (RR: 0,85 IC 95%: 0,80-090); un 11% para un consumo medio de 1,5 tazas/día. Sin embargo esta asociación inversa no es lineal, pues con 6 o más tazas de café diarias no se observó descenso del riesgo, aunque tampoco aumentó.

 

Más estudios que han revelado un efecto saludable del café, global y cardiovascular

 

No obstante, después de esta revisión y metaanálisis referido en la actual guía europea de hipertensión arterial, se han publicado más estudios prospectivos y metaanálisis que han comprobado un relevante efecto cardiovascular del  café. Veámoslos.

 

Estudios publicados durante el año 2015

 

Durante el año 2015 se publicaron tres estudios prospectivos que revelaron una asociación entre el consumo habitual de café y una reducción de la tasa de muerte total y específica: en el primero (23) se observó, tras estudiar a 90.917 japoneses (40 a 69 años) durante 18 años,  una reducción del 24% de la tasa de mortalidad total (por 3-4 tazas diarias), así como una disminución del 36% y 43%  de la tasa de muerte por procesos cardiovasculares e ictus, respectivamente;  en el segundo estudio, (24) llevado a cabo por miembros de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, también apreciaron,  tras estudiar durante 30 años a 168. 000 enfermeras y 40. 557 profesionales de la salud masculinos ,una asociación dosis-respuesta entre el consumo de café y una reducción de la tasa de muerte total y específica por procesos cardiovasculares, entre otras enfermedades crónicas, que osciló de un 8% con una taza diaria hasta un 15% con el consumo de 3 a 5 tazas de café al día;  finalmente, el tercer estudio, realizado por miembros del Instituto Nacional del Cáncer de EEUU, también dejó en muy buen lugar al café, pues tras estudiar durante 9 años a 90.317 adultos norteamericanos, revelaron una asociación inversa dosis-respuesta entre el consumo de café y la reducción de las tasas de muerte por todas las causas  y la específica por enfermedades cardiovasculares, que fue máxima con el consumo diario de 4 a 5 tazas diarias de café, un 21% de reducción tasa de muerte total. (25)

 

En estos estudios el beneficio observado se vio tanto con el consumo con café entero como con el descafeinado.

 

Jaime Alejos. Barista, campeón de España de cata 2019 por la SCA (Specialty Coffee Association), en el momento de latte art.

 

Estudios prospectivos publicados el 11 de julio del 2017

 

Luego, hay que pasar al año 2017 para ver otros dos grandes estudios prospectivos, publicados el mismo día, 11 de julio, en la misma revista científica (Annals of Internal Medicine), que también revelaron una asociación entre el consumo regular de café y una reducción de la tasa de muerte total y específica: uno, (26) el correspondiente a la Cohorte Multiétnica de EEUU; el otro, fue un estudio europeo multinacional, el EPIC (European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition). (27)

 

El primero mostró, tras estudiar a 185.855 personas de orígenes distintos (afroamericanos, nativos de Hawai, americanos de origen japonés, latinos), durante 19 años, que los consumidores habituales de café, con respecto a los que nunca lo consumen, se beneficiaban con una significativa reducción del riesgo de muerte total, de carácter lineal, que osciló entre un 12% entre los que bebían una taza al día, hasta el 18% de los que bebían diariamente de dos a tres tazas (HR: 0,82; IC  0,79 a 0,86). Los que bebían más de cuatro tazas al día también experimentaron una reducción del 18% de la tasa de muerte total.

 

 

En cuanto a la mortalidad específica por causa, se comprobó que los bebedores de café, con respecto a los no bebedores, tenían menores tasas de mortalidad por enfermedades cardiovasculares, respiratorias, ictus, diabetes, enfermedad renal y cáncer.

 

En el segundo estudio, el EPIC, (27) estudiaron una muestra de algo más de medio millón de personas (521.330), pertenecientes a 10 países europeos, incluyendo España, durante 16 años, al cabo de los cuales apreciaron que los varones que bebían tres o más tazas de café al día (cuartil más alto), con respecto a los no bebedores, experimentaban reducciones de un 18% del riesgo de muerte por todas las causas (HR: 0,82; IC 95%; 0,76 a 0,89), mientras que las mujeres que bebían similares cantidades experimentaban una reducción del 8% de la mortalidad total (HR: 0,92; IC 95%, 0,87 a 0,98), con respecto a las no consumidoras.

 

El consumo habitual de café también se asoció inversamente con la mortalidad por enfermedades cardiovasculares, especialmente en las mujeres, que se beneficiaron de una significativa reducción del riesgo de muerte por ictus: 30 % (HR: 0,70; IC 95% 0,55 a 0,90).

 

Estudios prospectivos publicados durante el 2018: uno británico (BIOBANK) y dos españoles

 

En agosto del 2018 se  publicó en JAMA Internal Medicine, el fruto de una investigación británica (BIOBANK) que tuvo el gran mérito de ser la primera que analizó las variantes genéticas (polimorfismos genéticos) responsables de una mayor o menor metabolización hepática de la cafeína. (28)

 

Tras evaluar a casi medio millón de personas (498.134), durante 10 años,  volvieron a observar  una asociación entre el consumo regular de café y una reducción de la tasa de muerte por todas las causas, que osciló desde un 8% en los bebedores de una taza diaria hasta un 16% en los que bebían 6 a 7 tazas diarias. Además, los grandes consumidores de café, 8 ó más tazas diarias, también se beneficiaron con una reducción significativa de la tasa de muerte: un 14%. Por otra parte, estos buenos resultados no se alteraron en las personas que metabolizaban la cafeína más lenta o más rápidamente. Finalmente, los bebedores de café descafeinado se beneficiaron de igual forma.

 

El 23 de noviembre de 2018 se publicó en una revista de prestigio (The American Journal of Clinical Nutrition ) un excelente estudio prospectivo de autoría española, "El Seguimiento Universidad de Navarra (SUN)".

 

Los responsables del mismo, Adela M. Navarro y colegas, investigadores del CIBEROBN, adscritos al grupo de medicina Preventiva de la Universidad de Navarra, volvieron a observar una mayor longevidad entre los bebedores regulares de café, tras estudiar a 20.000 voluntarios, graduados universitarios de toda España, durante 10 años. [29]

 

En esencia, apreciaron una reducción del 22% en la tasa de muerte por todas las causas entre los consumidores de 2 tazas diarias de café. Aunque los más gratificados fueron los que tenían 55 ó más años: 34% de disminución (HR: 0.67; 95% CI: 0.52, 0.86).

 

Estos favorables resultados se obtuvieron tanto bebiendo café con cafeína como con descafeinado, incluso con el soluble.

 

En julio del 2018 se publicó en European Journal of Nutrition, un buen estudio prospectivo español (EUREYE), liderado por L. Torres Collado y Jesús Vioque, que reveló una asociación entre el consumo regular de café y una reducción de la tasa específica por procesos cardiovasculares, tras controlar a 903 personas (511 mujeres), de más de 65 años de edad, durante 12 años:  un 18% para los que consumieron una o menos tazas diarias (HR 0.82 (95% CI 0.46–1.44) y de un 62% para los que bebían más de una taza diaria de café (HR 0.38 (0.15–0.96), con respecto a los no bebedores. (30)

 

Metaanálisis de estudios prospectivos dosis-respuesta de autoría china (febrero 2019)

 

En febrero del 2019 se publicó un metaanálisis de 21 estudios de cohorte, llevado a efecto por Q. Ly y colegas, que incluyó a más de 10 millones de personas (10 103 115 ) y 240. 303 muertes durante el seguimiento, que reveló una asociación entre el consumo habitual de café, tres tazas al día, y una reducción del 13% de la tasa de muerte por todas las causas  (RR = 0.87; IC 95%= 0.84–0.89). (31)

 

Consumo de café y reducción de arteriosclerosis subclínica

 

Al menos dos estudios epidemiológicos han revelado una asociación entre el consumo habitual de café y signos indicativos de arteriosclerosis subclínica, la que precede a la plenamente establecida, responsable de procesos isquémicos (angina e infarto): uno, (32) revelando una reducción de calcificación en las coronarias, mediante TAC, cifrado en un 41% en los bebedores de 3-4 tazas diarias verus no bebedores; el otro, observando un aumento de la velocidad de onda pulso arterial y de la elasticidad arterial n(The Corinthia study). (33)

 

En fin, con este contenido he pretendido desmontar el dogma que atribuye al café un efecto hipertensor. Como hemos visto, el consumo regular de esta bebida universal en vez de elevar las cifras de presión arterial parece reducirlas, además de asociarse a una reducción de la tasa de muerte total y específica por procesos cardiovasculares, entre otras enfermedades crónicas.

 

Antes de concluir este contenido me gustaría explicar un concepto más y referir un sueño personal.

 

¿Qué tal con cafés de especialidad preparados por baristas?

 

Si estos boyantes resultados se han obtenido con cafés convencionales, me pregunto qué sucedería si los empleados y valorados fueran cafés de especialidad tostados y preparados por baristas.  Además de disfrutar de una delicadeza y exquisitez desconocida para el común de los mortales, posiblemente sus efectos saludables también serían mayores. Algo que habrá que demostrar alguna vez.

 

Pero ¿qué es un café de especialidad?

 

Los cafés de especialidad son los que obtienen una calificación superior a 80 puntos (en una escala de 100) mediante una Cata realizada por catadores certificados (Q Greader) por el Instituto Nacional del Café (Coffee Quality Institute).

 

Estos cafés especiales ( variedad arabica) se distinguen por su exquisito sabor, su profundo y agradable aroma y por la ausencia de defectos. El proceso para obtenerlos es harto complejo, dado que deben optimizarse todas las fases de la producción: origen, recolección, secado, tueste y la preparación final.

 

Cortesía de Paul Savulescu. Barista y tostador

 

Según mi criterio, para conseguir tal optimización  es crucial que sean baristas los que tuesten y preparen el café,  los auténticos expertos del tema, certificados por la Sociedad de Cafés de Especialidad ( Specialty  Coffee Association: SCA), a los que califico como magos del café, verdaderos proveedores de salud porque con sus excelentes preparaciones de café contribuyen a incrementar nuestro nivel de salud.

 

Uno de mis sueños es vivir la experiencia de cafetear, esto es, degustar exquisitos cafés de especialidad, preparados y servidos por baristas, distribuidos por las cafeterías de cualquier ciudad española, brindando con la taza (ristreto, espreso…) o en copa de vidrio (infusionados en cafeteras con filtro de papel, como la Chemex, la V 60 o la aeroprés) a la salud de todos.  A mi entender, ésta sería la mejor forma de alternar, pues incrementaría nuestra salud en su triple dimensión: física, mental y social.

 

Bibliografía:

 

1. Williams B, Mancia G, Spiering W, et al. 2018 ESC/ESH Guidelines for the management of arterial hypertension of the European Society of Cardiology (ESC) and the European Society of Hypertension (ESH). Eur Heart J. 2018. 39;3021-3104

 

2. Mancia G, Fagard R, Narkiewicz K, et al. 2013 ESH/ESC Guidelines for the management of arterial hypertension: the Task Force for the Management of Arterial Hypertension of the European Society of Hypertension (ESH) and of the European Society of Cardiology (ESC). Eur Heart J. 2013;34:2159-1219.

 

3. Whelton PK, Carey RM, Aronow WS, et al. 2017 ACC/AHA/AAPA/ABC/ACPM/AGS/ APhA/ASH/ASPC/NMA/PCNA Guideline for the Prevention, Detection, Evaluation, and Management of High Blood Pressure in Adults: A Report of the American College of Cardiology/American Heart Association Task Force on Clinical Practice Guidelines. Hypertension. 2018;71:e13-e115.

 

 

4. EdelmiroMenéndez, ElíasDelgado, FranciscoFernández-Vega, Miguel A.Prieto, ElenaBordiú,AlfonsoCalle,RafaelCarmena, LuisCastaño, MiguelCatalá, JosepFranch, SoniaGaztambide, JuanGirbés, AlbertGoday, RamónGomis AlfonsoLópez-Alba María TeresaMartínez-Larrad InmaculadaMora-Peces EmilioOrtega… Prevalencia, diagnóstico, tratamiento y control de la hipertensión arterial en España. Resultados del estudio Di@bet.esPrevalence, Diagnosis, Treatment, and Control of Hypertension in Spain. Results of the Di@bet.es Study. Revista Española de Cardiología. Volume 69, Issue 6, June 2016, Pages 572-578

 

5. Habitual Caffeine Intake and the Risk of Hypertension in Women. Wolfgang C. Winkelmayer, MD, ScD; Meir J. Stampfer, MD, DrPH; Walter C. Willett, MD, DrPH; et al Gary C. Curhan, MD, ScD. JAMA. 2005;294(18):2330-2335. doi:10.1001/jama.294.18.2330

 

6. J Hypertens. 2012 Dec;30(12):2245-54. doi: 10.1097/HJH.0b013e3283588d73. The effect of coffee consumption on blood pressure and the development of hypertension: a systematic review and meta-analysis. Steffen M1, Kuhle C, Hensrud D, Erwin PJ, Murad MH.

 

7. Lanfranco D’ Elia, Ferruccio Galletti, Luca Scalfi, Pascuale Strazzullo.  Coffe consumption and risk of hypertension: a dose-response meta-analysis of prospective studies. European Journal of Nutrition. February 2019, Volume 58, issue 1, pp 271-280.

 

8. Coffee consumption and risk of hypertension: a systematic review and dose–response meta-analysis of cohort studies. Chen Xie, Lingling Cui, Jicun Zhu, Kehui Wang, Nan Sun & Changqing Sun , Journal of Human Hypertensionvolume 32, pages83–93 (2018

 

9. Navarro AM, Martinez-Gonzalez MA, Gea A, Ramallal R, Ruiz-Canela M, Toledo E. Coffee consumption and risk of hypertension in the SUN Project. Clin Nutr. 2017  doi: 10.1016/j.clnu.2017.12.009. Epub 2017 Dec 21.

 

10. Coffee consumption and risk of hypertension in the Polish arm of the HAPIEE cohort study. G Grosso. U Stepaniak. M Polak.  A Micek. R Topor-Madry. D Stefler. K Szafraniec & A Pajak. European Journal of Clinical Nutrition volume 70, pages 109–115 (2016)

 

11. Blood pressure response to chronic intake of coffee and caffeine: a meta-analysis of randomized controlled trials. Noordzij, Marlies; Uiterwaal, Cuno SPM; Arends, Lidia R Kok, Frans J; Grobbee, Diederick E Geleijnse, Johanna M. Journal of Hypertension: May 2005 - Volume 23 - Issue 5 - p 921–928

 

12. Habitual coffee consumption and 24-h blood pressure control in  older adults with hypertension. Lopez-García, Orozco Arbeláez, León-Muñoz LM… Rodriguez Artalejo. Clin Nutr. 2016 Dec; 35(6) 1457-1463

 

13. Godos, J.; Pluchinotta, F.R.; Marventano, S.; Buscemi, S.; Li Volti, G.; Galvano, F.; Grosso, G. Coffee components and cardiovascular risk: Beneficial and detrimental effects. Int. J. Food Sci. Nutr. 2014, 65, 925–936

 

14. Zhao, Y.; Wang, J.; Ballevre, O.; Luo, H.; Zhang, W. Antihypertensive effects and mechanisms of chlorogenic acids. Hypertens. Res. 2012, 35, 370–374.

 

15. Sato, Y.; Itagaki, S.; Kurokawa, T.; Ogura, J.; Kobayashi, M.; Hirano, T.; Sugawara, M.; Iseki, K. In vitro and in vivo antioxidant properties of chlorogenic acid and caffeic acid. Int. J. Pharm. 2011, 403, 136–138.

 

16. Suzuki, A.; Yamamoto, M.; Jokura, H.; Fujii, A.; Tokimitsu, I.; Hase, T.; Saito, I. Ferulic acid restores endothelium-dependent vasodilation in aortas of spontaneously hypertensive rats. Am. J. Hypertens. 2007, 20, 508–513.

 

17. Suzuki, A.; Yamamoto, N.; Jokura, H.; Yamamoto, M.; Fujii, A.; Tokimitsu, I.; Saito, I. Chlorogenic acid attenuates hypertension and improves endothelial function in spontaneously hypertensive rats. J. Hypertens. 2006, 24, 1065–1073

 

18. P.G. Li, J.W. Xu, K. Ikeda, A.Kobayakawa, Y. Kayano, T. Mitani, et al.Caffeic acid inhibits vascular smooth muscle cell proliferation induced by angiotensin II in stroke-prone spontaneously hypertensive rats. Hypertens Res, 28 (2008), pp. 369-377

 

19. L.Actis-Goretta, JI Ottaviani, CG Fraga. Inhibition of angiotensin converting enzyme activity by flavonol-rich foods. J Agric Food Chem 54 (2006), pp. 229-234.

 

20. Ardiansyah, Y. Ohsaki, H Shirakawa, T. Koseki, M Komai. Novel effects of a single administration of ferulic acido n the regulation of blood pressure and the hepatic lipid metabolic profile in stroke-prone spontaneously hypertensive rats. J Agric Food Chem 56 (2008), pp. 2825-2830.

 

21. Higdon JV, Frei B. Coffee and health: a review of recent human research. Crit Rev Food Sci Nutr. 2006;46:101–23.

 

22. Ding M, Bhupathiraju SN, Satija A, van Dam RM, Hu FB. Long-term coffee consumption and risk of cardiovascular disease : a systematic review and dose-response meta-analysis of prospective cohort studies. Circulation 2014; 129: 643-659.

 

23. Association of coffee intake with total and cause-specific mortality in a Japanese population: the Japan Public Health Center-based Prospective Study.Saito E, Inoue M, Sawada N, Shimazu T, Yamaji T, Iwasaki M, Sasazuki S, Noda M1, Iso H, Tsugane S.

 

24. Circulation. 2015 Dec 15;132(24):2305-15. doi: 10.1161/CIRCULATIONAHA.115.017341. Epub 2015 Nov 16. Association of Coffee Consumption With Total and Cause-Specific Mortality in 3 Large Prospective Cohorts. Ding M, Satija A, Bhupathiraju SN, Hu Y, Sun Q, Han J, Lopez-Garcia E, Willett W, van Dam RM1, Hu F

 

25. Association of Coffee Consumption With Overall and Cause-Specific Mortality in a Large US Prospective Cohort Study. Loftfield E, Freedman ND, Graubard BI, Guertin KA, Black A, Huang WY, Shebl FM, Mayne ST, Sinha R. Am J Epidemiol. 2015 Dec 15;182(12):1010-22. doi: 10.1093/aje/kwv146. Epub 2015 Nov 27.

 

26. Association of coffee consumption with total and cause-specific mortality among nonwhite populations. Annals of Internal Medicine. 11 July 2017Ann Intern Med. 2017 Jul 11. Song-Yi Park, PhD; Neal D. Freedman, PhD; Christopher A. Haiman, ScD; Loïc Le Marchand, MD, PhD; Lynne R. Wilkens, DrPH; Veronica Wendy Setiawan, PhD

 

27. Ann Intern Med. 2017 Jul 11. doi: 10.7326/M16-2945. Coffee Drinking and Mortality in 10 European Countries: A Multinational Cohort Study. Gunter MJ, Murphy N, Cross AJ, Dossus L, Dartois L, Fagherazzi G, Kaaks R, Kühn T, Boeing H, Aleksandrova K, Tjønneland A, Olsen A, Overvad K, Larsen SC, Redondo Cornejo ML, Agudo A, Sánchez Pérez MJ, Altzibar JM, Navarro C, Ardanaz E, Khaw KT, Butterworth A, Bradbury KE, Trichopoulou A, Lagiou P, Trichopoulos D, Palli D, Grioni S, Vineis P, Panico S, Tumino R, Bueno-de-Mesquita B, Siersema P, Leenders M, Beulens JWJ, Uiterwaal CU, Wallström P, Nilsson LM, Landberg R, Weiderpass E, Skeie G, Braaten T, Brennan P, Licaj I, Muller DC, Sinha R, Wareham N, Riboli E

 

28. Association of Coffee Drinking With Mortality by Genetic Variation in Caffeine Metabolism Findings From the UK Biobank Erikka Loftfield, PhD; Marilyn C. Cornelis, PhD; Neil Caporaso, MD; et alKai Yu, PhD; Rashmi Sinha, PhD; Neal Freedman, PhD. JAMA Intern Med. 2018;178(8):1086-1097. doi:10.1001/jamainternmed.2018.2425

 

29. Coffee consumption and total mortality in a Mediterranean prospective cohort Adela M Navarro Miguel Á Martinez-Gonzalez Alfredo Gea Giuseppe Grosso José M Martín-Moreno Esther Lopez-Garcia Nerea Martin-Calvo Estefanía Toledo The American Journal of Clinical Nutrition, Volume 108, Issue 5, 1 November 2018, Pages 1113–1120. 23 November 2018

 

30. Coffee consumption and mortality from all causes of death, cardiovascular disease and cancer in an elderly Spanish population. July 2018. European Journal of Nutrition. L. Torres Collado , E. M. Navarrete-Muñoz, L. Notario-Barandiaran, S. Gonzalez-Palacios, O. Zurriaga, I. Melchor, Jesus Vioque

 

31. Caffeinated and decaffeinated coffee consumption and risk of all‐cause mortality: a dose–response meta‐analysis of cohort studies. 20 february 2019, Journal of Human Nutrition and Dietetics.  Q. Ly, Y.Liu, X. Sun, Z. Yin, H. Li, C. Cheng, L. Liu, R. Zhang, F. Liu, Q. Zhou, C. Wang, L.Li, B. Wang, Y. Zhao, R. Zhang, D. Hu.

 

32. Coffee consumption and coronary artery calcium in young and middle-ages asymtomatic adults. Yuni Choi et al. Heart March 2015

 

33. Beneficial effect of coffee consumption on atherosclerosis: the Corinthia study. E. Oikonomou et al. Journal of the American College of Cardiology. Volume 71, issue 11, march 2018

 

 

 

 

Comentarios

Pedro Artola 29/06/2019 21:53 #8
Gracias Félix por esta nueva entrega. Reconozco que soy uno de los muchos que pensaba que el café aumentaba las cifras de tensión arterial, pero queda demostrado que no, incluso es destacable su poder protector sobre el riesgo cardiovascular. Otro evidencia más, que sumadas a las muchas que nos has demostrado, nos anima al consumo diario de este gran producto. Saludos.
María Jesús Hernández 20/06/2019 11:06 #7
Muchas gracias Félix por confirmarnos el efecto saludable y cardiovascular protector de los fenoles o compuestos fenólicos del café. Procuraremos buscar Coffea arabica y aprovecharnos de su buena palatabilidad disfrutando de una animada tertulia en las mañanas del cualquier mes del año. Argumentas resultados novedosos francamente favorables para los amantes del café, estudios cotejados que reflejan la actividad antioxidante del ácido clorogénico capaz de incrementar la biodisponibilidad del óxido nítrico. De nuevo, gracias por tu generosidad, por dedicarnos tu tiempo y tus conocimientos científicos.
Juanma González Bértiz 14/06/2019 13:59 #6
Tengo que probar esos cafés de especialidad que refieres aquí. Aunque no suelo echar azúcar a los cafés, me suelen resultar amargos, unos más que otros. Supongo que también será porque no conozco a baristas que me los preparen bien. Mientras tanto, seguiré tomando café, pues sus efectos saludables son tan grandes como para no dejar de hacerlo. Agradezco mucho toda la información que nos das, continuamente educando en estilos de vida saludables, con muchos avales científicos y una gran pedagogía. Enhorabuena. Muchas gracias.
Inmaculada Hernández 10/06/2019 18:06 #5
Félix me han encantado las conclusiones de tu escrito fundamentadas en rigurosos y prestigiosos estudios de investigación y divulgación realizados a lo largo de diferentes años por Universidades como la de Harvard o Navarra, por el Instituto Nacional del Cáncer de EEUU y otras Clínicas. Conclusiones que paso a relatar de forma muy breve: ._ el efecto protector del café frente a la hipertensión arterial, los amantes del café estamos de enhorabuena dada la asociación de a mayor consumo de café menos riesgo de hipertensión, con lo que queda desmontado el dogma de que el café tiene un efecto hipertensor ._ la asociación existente también entre consumo habitual de café, tanto entero como descafeinado y la reducción de la tasa de muerte total y específica por procesos cardiovasculares. ._ la conclusión final de considerar a los baristas o magos del café como proveedores de salud junto a la triple alianza de bienestar físico, mental y social que supone degustar en buena compañía cafés de especialidad preparados por ellos. Félix enhorabuena por el espléndido trabajo divulgativo que generosamente realizas en beneficio de nuestro bienestar. Mil gracias
Jesús Mª ; Martínez Sáiz 10/06/2019 12:46 #4
Como siempre amigo Félix, me impresiona la rectitud y el gran criterio científico que realizas en cada artículo. Hace unos meses te consulte todo preocupado si el café podría ser el causante del aumento de la presión arterial y como buen doctor, me explicaste con toda tu sabiduría, que era todo lo contrario. Sigo tomando este café tan bueno que me aconsejaste hace unos años, con la chemex , V 60 y la verdad que es un verdadero placer y más sabiendo lo beneficioso que es para la salud. A pesar del precio de un buen café........ es invertir en salud y calidad de vida.
María Pérez Casares 06/06/2019 20:40 #3
Con este articulo me ha quedado muy claro que el café no sube la presión arterial, pues lo has argumentado con rigurosos estudios de diversa procedencia, que incluso muestran que beber café con regularidad podría reducir las cifras de tensión, además de disminuir las muertes por todas las causas, según destacan todos ellos. Gracias a tu forma pedagógica de transmitir tanta y tan buena información científica me he podido enterar bastante bien. No sé si sabes la labor divulgadora y educativa tan buena que haces, pero ya somos muchas personas las que estamos esperando con muchas ganas que se publiquen tus artículos mensuales. Enhorabuena y muchas gracias.
Francisco 06/06/2019 12:33 #2
..Ostras, voy a tener que dejar de tomar coca-cola!!! Con lo que me gusta a mi...!! Y tendré que empezar a tomar más cafés. Gracias Felix, como siempre, por ese rigor científico que hay siempre en tus artículos y por utizar, al mismo tiempo, un lenguaje asequible. Lo bueno de tus artículos, creo yo, aparte de ese rigor que decía, es que desprenden estusiarmo, energía... Y en estos tiempos que corren se agradece, y mucho
Javier 06/06/2019 08:51 #1
Una sorpresa muy agradable conocer que el café no sólo no incrementa la tensión arterial, como creíamos hasta ahora, sino que contribuye a su control y mantenimiento en parámetros más seguros. Muchas gracias Félix por descubrirnos nuevamente los beneficios de esta bebida tan denostada en el pasado y que resulta, además de sabrosa, beneficiosa para la salud.

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: