La jornada dejó siete asistencias sanitarias en vía pública, una menor extraviada y varios avisos por vehículos mal estacionados en las zonas de observación
Situación crítica en Castilla y León: se agotan las reservas de plaquetas y se hace un llamamiento urgente a la donación
ChemCyL lanza un llamamiento urgente: los hospitales necesitan donantes de todos los grupos sanguíneos para pacientes en estado crítico
El Centro de Hemoterapia y Hemodonación de Castilla y León (ChemCyL) ha declarado una "situación crítica" al quedarse sin reservas de plaquetas, un componente sanguíneo esencial para pacientes en tratamientos oncológicos, inmunodeficiencias, infecciones graves o sometidos a quimioterapia.
La escasez, agravada tras el parón vacacional de Semana Santa, ha llevado al organismo a lanzar un urgente llamamiento a la población: "No podemos esperar. Los hospitales de Castilla y León necesitan ya plaquetas. Sin ellas, muchos pacientes no pueden seguir luchando", han advertido a través de sus redes sociales.
Desde ChemCyL recuerdan que la sangre no se puede fabricar ni sustituir por ningún producto artificial. "El único modo de obtenerla es mediante la solidaridad de quienes donan de forma voluntaria y periódica", han subrayado.
La entidad insiste en que se necesitan donantes de todos los grupos sanguíneos, especialmente ahora, ya que las plaquetas tienen una vida útil de apenas cinco a siete días. A diferencia del plasma, que puede conservarse hasta dos años, o los glóbulos rojos, que caducan a los 42 días, las plaquetas requieren un flujo constante de donaciones para mantener la actividad asistencial en los hospitales.
La donación no sólo permite cubrir las necesidades diarias del sistema sanitario, sino que garantiza la seguridad transfusional gracias a los análisis realizados a cada muestra.
ChemCyL concluye su mensaje con una llamada clara a la acción: "¡Tú puedes ser la diferencia!".
La cesta de la compra se encarece para los ciudadanos
La campaña solidaria permanecerá activa hasta el 9 de septiembre y contará con una aportación adicional de 20.000 euros por parte de la compañía
Una inscripción procedente de la iglesia de San Nicolás conserva la memoria del fenómeno observado en 1239, mientras que el de 2026 dejará miles de imágenes y vídeos









