Exigen más controles al lechazo importado y menos burocracia para los ganaderos de Castilla y León
Asaja reivindica la calidad del producto autóctono y alerta de que los ataques del lobo y la falta de rentabilidad provocan el abandono de explotaciones
El presidente de Asaja Castilla y León, Donaciano Dujo, ha pedido este sábado a las administraciones un mayor control de las importaciones de cordero y lechazo procedentes de otros países, así como una reducción de la burocracia que soportan los ganaderos de la Comunidad. Así lo expuso durante la celebración de la XXV Fiesta Reivindicativa del Cordero y Lechazo de Burgos, celebrada en la localidad de Fresno de Río Tirón, donde también advirtió de las consecuencias de los ataques del lobo, las enfermedades ganaderas y la falta de rentabilidad de las explotaciones. La jornada contó también con la presencia del consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino.
Dujo defendió la calidad del lechazo de Castilla y León e hizo un llamamiento a los consumidores para que comprueben su procedencia a través del sello de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Lechazo de Castilla y León. "Lo que pedimos al consumidor es que se fije en la vitola, en la indicación, en la IGP, en el sello que llevan los lechazos para que no le den gato por lechazo", afirmó.
En este sentido, reclamó una mayor vigilancia en mataderos, carnicerías y supermercados para evitar que los productos importados se comercialicen como si fueran originarios de la Comunidad por el mero hecho de haber sido sacrificados en sus instalaciones. "No porque venga de Francia y se sacrifique en nuestros mataderos ya pasa a ser de Castilla y León", señaló, antes de recordar que "el lechazo, cualquier producto, es de donde nace, donde se cría y donde se alimenta, no donde se sacrifica".
El responsable regional de Asaja también puso el foco en las dificultades económicas que atraviesa el sector ovino. Aunque reconoció que los precios experimentaron una mejoría debido a la reducción del número de ganaderos y de la producción, consideró que esta situación todavía no compensa el esfuerzo que requieren las explotaciones. "Cada vez desgraciadamente tenemos menos ganaderías, menos ganaderos y menos producto de calidad como es el lechazo, como es el cordero, que llevar a nuestras mesas", lamentó.
A esta situación sumó la excesiva carga administrativa que soportan los profesionales del campo, frente a lo que consideró una falta de controles sobre determinados productos importados. En concreto, criticó que se exija a los ganaderos de Castilla y León cumplir numerosos trámites mientras, según denunció, llegan canales de Nueva Zelanda o del sur de Francia sin las mismas garantías de trazabilidad. "Lo nuestro está garantizado que es bueno, no asfixiemos al ganadero con papeles", reclamó.
Por otro lado, Dujo denunció los perjuicios que ocasiona la fauna silvestre a las explotaciones ganaderas, tanto por la transmisión de enfermedades como por los ataques del lobo. Señaló que, cuando estos episodios se repiten, algunos profesionales deciden abandonar su actividad debido a las pérdidas económicas y al desgaste que sufren.
"En algunos casos, cuando los ataques son reiterados, acaba echando a ese ganadero del pueblo, de la explotación, lo deja por aburrimiento, lo deja porque se arruina", señaló. Por ello, defendió que la presencia del lobo debe limitarse a zonas sin actividad ganadera. "España, Castilla y León es muy grande, hay espacio para todos, pero lo principal es nuestra ganadería que es la que nos da de comer; el lobo allí, donde no hay ganadería", sostuvo.








