Amnistía Internacional acerca a Covaleda el sábado la realidad de las personas refugiadas

Covaleda

Estas violaciones de derechos humanos han provocado que más de 655.000 personas de esta comunidad se hayan visto obligados a huir a Bangladesh, país vecino.

Amnistía Internacional acercará este próximo sábado a Covaleda (Soria) la realidad de las personas refugiadas, en un acto que se celebrará a partir de las 12.00 horas en el Salón de actos del Ayuntamiento.

 

La conferencia, en colaboración con el Centro de Educación para Personas Adultas Pinares (Vinuesa), será impartida por Teresa Sancho Carrasco, responsable de la campaña Yo Acojo de Amnistía Internacional Murcia.

 

Desde el año 2015, la organización humanitaria asegura que vivimos la mayor crisis humanitaria desde la II Guerra Mundial. Actualmente, en el mundo hay más de 65 millones de personas desplazadas, de las cuales 22,5 millones son refugiadas, y de ellas el 84% se encuentra acogido en países de ingresos bajos o medios.

 

Más de la mitad se concentran en 10 países, como son Turquía, Jordania, Pakistán o Uganda. Alemania, con más de 600.000 refugiados, ocupa el octavo lugar del mundo, siendo el primer país acogedor de la Unión Europea.

 

Amnistía Internacional recuerda que la Comisión Europea estableció un plan de emergencia temporal para reubicar 66.400 personas desde Grecia y 39.600 desde Italia, comprometiéndose los Estados miembro a acoger a un número determinado de personas.

 

Sin embargo, hasta ahora Europa solo ha cumplido con el 25% de las cuotas pactadas. En el caso de España, de las 17.000 personas que se implicó en recibir, no ha llegado ni a los 2.000.

 

Entre los solicitantes de asilo se encuentran grupos especialmente vulnerables como son mujeres solas, mujeres embarazadas, mujeres víctimas de violencia de género, menores, menores extranjeros no acompañados, personas con discapacidad o personas LGBTI, entre otras.

 

Por su parte, la comunidad rohingya está siendo especialmente acosada y maltratada desde el 25 de agosto de 2017, después de un ataque coordinado a las fuerzas de seguridad de Myanmar, al que el ejército respondió con el asesinato de cientos rohingya, además de utilizar todo tipo de violencia sexual contra las mujeres y las niñas.

 

Estas violaciones de derechos humanos han provocado que más de 655.000 personas de esta comunidad se hayan visto obligados a huir a Bangladesh, país vecino.

 

Los abusos y crímenes contra los rohingya, así como contra otras comunidades musulmanas, son constantes y sistemáticos en el estado de Rakhine, donde viven segregados y padecen severas restricciones a sus derechos.