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Soria

¿Cuándo se puede volver a practicar sexo tras sufrir un infarto?

CONSEJOS

La Asociación Americana del Corazón (AHA), lejos de acarrear peligro alguno, arma que la práctica de sexo resulta "altamente beneciosa" para la mayor parte de estos pacientes.

Publicado el 13.06.2019

Tras padecer un infarto son muchos los pacientes que se enfrentan a un mundo lleno de dudas y de temores sobre qué podrán hacer y qué no, y hasta qué punto aquello que vayan a realizar en su día a día será perjudicial o no para su corazón. Muchos pacientes tienen miedo de caminar muy rápido o de subir escaleras, por ejemplo. Ya ni te cuento si se plantean retomar sus relaciones sexuales. La lógica lleva a pensar que éstas implican una actividad física determinada, y son muchas las personas que creen que el ejercicio puede precipitarles un nuevo ataque al corazón. De hecho, y según lamenta la Fundación Española del Corazón (FEC), son muchas las personas que reconocen que su vida sexual queda alterada tras padecer un episodio cardiovascular por miedo a sufrir una recaída.    

 

En cambio, la Asociación Americana del Corazón (AHA), lejos de acarrear peligro alguno, arma que la práctica de sexo resulta "altamente beneciosa" para la mayor parte de estos pacientes. Según precisa, los eventos cardiovasculares, entre los que se encuentra un infarto al corazón, raramente ocurren durante la actividad sexual, generalmente porque ésta implica un periodo corto de tiempo.   

 

Aquí precisa que menos del 1% de los ataques cardíacos se producen durante o tras una relación sexual, y su ocurrencia no es mayor en las personas que ya han sufrido un ataque al corazón. "El abandono de las relaciones sexuales suele ser una consecuencia muy frecuente en gran parte de los personas con enfermedad cardiovascular. El temor a revivir un episodio, la ansiedad, y la depresión que suelen afectar a los pacientes están detrás de este problema", aprecia la FEC en este sentido.

 

Así, la principal recomendación, tanto de la AHA como de la European Society of Cardiology en cuanto al reinicio de la vida sexual después de un infarto cardiaco, es que si la función cardiaca es normal y la persona es capaz de caminar normalmente sin sentir síntomas, puede reiniciar su vida sexual sin problemas una o más semanas después del alta.    

 

La Asociación Americana del Corazón insiste en que el sexo es seguro en pacientes cardiópatas estables, y además proporciona una mayor calidad de vida en hombres y mujeres con enfermedad cardiovascular y sus parejas. En concreto, resume en su web algunas de las recomendaciones del documento publicado en la revista 'Circulation', y que son de gran utilidad para los médicos y los pacientes:    

 

1.- Es recomendable que los pacientes sean evaluados por su médico antes de reanudar la actividad sexual.    

 

2.- La rehabilitación cardíaca y la actividad física regular pueden reducir el riesgo de complicaciones cardiovasculares relacionadas con la actividad sexual en personas que han tenido insuciencia cardíaca o un infarto.    

 

3.- Las mujeres con enfermedad cardiovascular deben ser aconsejadas sobre la seguridad y conveniencia del uso de métodos anticonceptivos y de quedarse embarazadas, de acuerdo a su caso en particular.    

 

4.- Los pacientes con enfermedad cardíaca severa, que presentan síntomas con una mínima actividad o estando en reposo, no deben tener relaciones sexuales hasta que los síntomas de la enfermedad se hayan estabilizado con el tratamiento adecuado.    

 

5.- Los pacientes deben ser evaluados para ver si su disfunción sexual está relacionada con la enfermedad subyacente vascular o cardíaca, ansiedad, depresión u otros factores.    

 

6.- Las mujeres posmenopáusicas con enfermedad cardiovascular pueden ser tratadas con estrógenos (vía tópica o vaginal) para disminuir el dolor durante el coito.    

 

A su vez, la Fundación Española del Corazón aporta una serie de consejos sobre las posturas más recomendables a la hora de mantener relaciones sexuales en este tipo de casos y puntualiza que, contrariamente a lo que se piense, "no existen variaciones signicativas en función del a posición adoptada. Sin embargo, algunos estudios han encontrado que los gastos energéticos son superiores cuando el hombre se sitúa encima, y es menor cuando la mujer ocupa la posición superior. Otra postura a adoptar es la lateral, sobre el lado derecho", precisa.    

 

Eso sí, hace una mención especial a las relaciones extraconyugales indicando que "las actividades sexuales en condiciones atípicas suponen un cierto riesgo para las personas con problemas de corazón". Según sostiene, la novedad que supone la nueva pareja y un entorno diferente son las causas principales del cambio de ritmo cardíaco. "El consumo de alcohol, habitual en estos casos, perjudica notablemente el desarrollo de la actividad sexual", añade.    

 

A la hora de mantener una relación sexual, la Fundación Española del Corazón indica que el entorno ha de ser cómodo y agradable y, según menciona, el lugar más adecuado suele ser la habitación habitual, aunque también se puede optar por otra estancia donde se esté relajado y no haya temperaturas extremas de frío, de calor, o de humedad.    

 

"El mejor momento para realizar la actividad sexual es aquel en el que el paciente está relajado y descansado. Quizá la mejor hora sea por la mañana (tras una noche en la que se haya dormido bien) o después de una siesta. No es deseable realizar el coito tras una comida copiosa, haber ingerido alcohol, o realizado un ejercicio agotador", precisa la Fundación Española del Corazón.

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