El grupo de senderismo de la ONCE: los paisajes también se pueden ver a través de los sonidos, los olores y el tacto
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El grupo de senderismo de la ONCE: los paisajes también se pueden ver a través de los sonidos, los olores y el tacto

Desde hace cinco años, hasta el inicio de la pandemia, un nutrido grupo de afiliados a la ONCE practica senderismo con la ayuda de guías y voluntarios.

Imagen de una de las rutas de senderismo. REPORTAJE GRÁFICO: NACHO MARTÍN

Hagamos la prueba: piense en la ONCE. Rápido ¿qué se le ha venido a la cabeza? Seguro que el sorteo, el cupón o las personas que lo venden. Pues sí. Es la parte más visible de la Organización Nacional de Ciegos Españoles, pero la ONCE es mucho más y se lo vamos a demostrar a lo largo de estas líneas y en las sucesivas informaciones que darán vida a este proyecto de TRIBUNA llamado IGUALES.

 

“La venta del cupón es lo que permite hacer un sinfín de actividades para los afiliados”, reconoce Blanca Hernando, coordinadora de Animación Sociocultural y Deportiva de la ONCE. Hoy les hablaremos de una de ellas, la del grupo de senderismo –que hasta el inicio de la pandemia- ha recorrido durante más de cinco años buena parte de las sendas, caminos, rutas y paisajes de Castilla y León.

 

“Esta actividad se solía hacer una vez al mes, gracias a la ayuda de los voluntarios y en otras ocasiones con la colaboración del Club Vallisoletano de Montañismo”, asegura Blanca Hernando, al tiempo de enumerar algunos de los paisajes que han recorrido: “Desde las Tuerces al Canal de Castilla, pasando por Fuente Cobre, o rutas más cercanas a Valladolid como Laguna, Tudela, Viana…”

 

La experiencia es muy especial para los afiliados. Los que presentan una pérdida de visión total van acompañados de un guía, que se convierte en sus “ojos”. Los que aún conservan un resto visual pueden ir de forma autónoma. Todos ellos leen el paisaje gracias a los sentidos como el tacto, el olfato y el oído.

 

 

Nacho Martín, afiliado a la ONCE, era uno de los que no se solía perder ninguna ruta. “Es una experiencia muy satisfactoria y un logro” y añade: “Para los discapacitados visuales además del propio esfuerzo nos exige una dificultad añadida; para mí es un logro llegar a una cascada, a un bosque, a un monte… priorizo lo que voy a disfrutar de la ruta y de la meta sobre el esfuerzo que voy a realizar”, aclara.

 

Normalmente son familiares, amigos o voluntarios los que forman tándem con los usuarios del programa. José Luis Martín es uno de ellos, además de un buen conocedor de los senderos y rutas de Castilla y León. “Te hace mejor persona y disfruto enormemente con esta actividad, muchos de ellos ya se han convertido en amigos”. “Es impresionante como ellos ven a través de sus manos, de sus oídos, del olfato: tienen un sentido especial”, dice. En su tono de voz se nota la pasión de quien pone todo su empeño en una empresa.

 

Recuerda con especial cariño algunas subidas a montes míticos de la geografía regional como Peña Amaya; aunque una de las experiencias que más le marcó fue la del Camino de Santiago, que iniciaron en Ponferrada y completaron en diez etapas.

 

 

Relata multitud de anécdotas que dan buena cuenta del inmejorable ambiente que hay en el grupo y de las enormes capacidades que tienen aquellos que, a pesar de su nula visión, son capaces de desenvolverse con soltura en el medio ambiente. “A veces les guiamos con un bastón de montaña. Cada uno vamos agarrado a un extremo y es increíble como ellos siguen el movimiento”, dice José Luis, quien también ha tenido experiencias imborrables a lomo de una bicicleta tándem.

 

Nacho Martín, afiliado a la ONCE, dispone de un pequeño resto visual que le permite disfrutar de los paisajes que visitan en las rutas. “Los acompañantes nos van describiendo lo que ven, suelen ser personas de confianza que nos ayudan y nos guían; también nos advierten de las dificultades que nos podemos encontrar en el camino”. En este sentido, Blanca Hernando, cree que es una buena experiencia para todos los participantes. “Les tenemos desde los 40 años hasta más de 70 y hacemos rutas en las que podemos superar los 20 kilómetros”, señala.

 

Por último, la Jefa de Servicios Sociales para afiliados de la ONCE, Araceli de las Heras, aclara que este del senderismo es una actividad que se ofrece dentro del programa de Servicios Sociales de la organización y que supone “una buena forma de relacionarse, comunicarse y mejorar la movilidad a los usuarios”.

 

 

Comentarios

Adrián 17/11/2020 11:54 #1
En q cosas se malgasta el dinero publico... no podrían dar un paseo por campo grande como hacemos todos.

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