En marcha el 'Primer Cinturón Contra El Fuego' del proyecto incendiosZero en el Cañón del Río Lobos

Incendios Zero

La puesta en marcha ha sido posible gracias a la colaboración de entidades públicas y privadas, y particulares, preocupados por la preservación de los montes y de sus ecosistemas, solidarios con su protección y conservación.

Montes de Socios (Asociación Forestal de Soria), pone en marcha el “Primer Cinturón Contra El Fuego” en el Parque Natural del Cañón del Río Lobos, gracias a la colaboración de la Diputación Provincial de Soria, Caja Rural de Soria, Maderas Hijos de Tomás Martín y de la Asociación Junta Gestora Montes La Sierra, Altos de los Enebros, Las Hoyas y Lentejas, de Ucero.

 

El proyecto "incendiosZero" nace del convencimiento de la importancia que tiene la prevención de los incendios para intentar evitar el perjuicio (presente y futuro) ecológico, económico y social que causa el fuego.

 

El objetivo es luchar contra los incendios forestales de España, buscando minimizar la posibilidad de que se produzca y sobre todo su propagación, mediante la creación de una red de Cinturones Contra El Fuego. Como es sabido, las medidas preventivas son clave, no debiendo ponerse el foco únicamente en las labores de extinción.

 

Es la primera vez que se aborda un proyecto así, haciendo partícipe a toda la sociedad (empresas, organizaciones, administración y ciudadanos) pidiendo su colaboración para poder ejecutarlo. Es una llamada a la acción para que ciudadanos y organizaciones empiecen a comprender que la conservación y mantenimiento de los montes es responsabilidad de todos.

 

'Primer Cinturón Contra el Fuego'

Los “Cinturones Contra El Fuego” son actuaciones preventivas en las que se optimiza el esfuerzo, extendiendo la protección a un rango de árboles en función de la longitud y anchura del mismo. Este “Primer Cinturón Contra El Fuego”, situado en los montes de Ucero y con una longitud aproximada de 1,6 km por 100m de ancho (50m a cada lado), pretende salvaguardar a unos 160.000 árboles, evitando además que unas 125.000 toneladas de CO2 retenidas en ellos vuelvan a contaminar el aire.

 

Las labores preventivas comenzarán a ejecutarse a mediados de mayo y se terminarán a final de mes. Consisten en generar una discontinuidad vertical con el objetivo de reducir la carga de combustible, a fin de que un eventual incendio pierda intensidad y velocidad, de manera que sea accesible para que los medios de extinción puedan trabajar con mayor rapidez y eficacia.

 

Las tareas consisten en limpiar la zona del matorral invasor, adecuar la densidad de arbolado al óptimo (según especies); retirar los árboles secos y enfermos; podar la ramas (evitando que las chispas pasen a las copas de los árboles); y por último, retirar y triturar los restos forestales del suelo. El mantenimiento posterior de esta actuación preventiva se realizará como tradicionalmente se hacía, con el pastoreo de rebaños de ovejas y cabras (controlando el rebrote de la vegetación invasora), manteniendo así siempre a punto el cinturón, y haciendo que esta actuación sea sostenible.

 

La iniciativa, además del gran impacto positivo ecológico que conlleva, supone un importante impacto económico y social. Se genera y mantiene el empleo en las zonas rurales, ya que los trabajos tanto de prevención como de mantenimiento posterior con pastoreo, se llevarán a cabo por personas de zonas rurales que además de tener arraigo local, viven en riesgo de exclusión social.