Gorras, crema y masajes en la Iberian Race

Además de los 300 participantes, medio millar de personas vivieron la carrera en alguno de sus puntos.

No solo los participantes en la Iberian Race sufrieron. El medio millar de espectadores, entre familiares, amigos y amantes del deporte, fueron testigos del gran esfuerzo de los 300 corredores y ellos también sudaron la gota gorda. Literalmente. Los 30ºC que marcaron los termómetros durante la prueba no dejaron a nadie indiferente.

 

La sombra de los pinos era codiciada y los más afortunados visionaron la carrera resguardados de los rayos del sol. Aunque a otros no les importó estar bajo ellos. Ahí entraron en juego los factores 'gorra y crema', que casi todos los asistentes llevaban encima.

 

Porque el calor también fue asfixiante para los espectadores que se dieron cita en el término municipal de Simancas. Cualquier bebida fría era bienvenida por todos ellos. Agua, Aquarius, Radler... Participantes y acompañantes pudieron refrescarse con ello.

 

Como el esfuerzo dejó tocados a los corredores, estos tuvieron la oportunidad de pasar por las camillas de los fisios, donde recibieron los masajes correspondientes para recuperar. Los especialistas aseguraron que no trataron lesiones graves. "Ha venido gente que tiene lesión de antes y se le agudiza con la carrera. Sobre todo hemos atendido sobrecargas musculares y alguna sobrecaega ligamentosa", señalaron.

 

Además, los participantes pudieron degustar piezas de fruta, como plátano y sandía, que les sirvieron para recuperar fuerzas después de una intensa mañana bajo el sol.

Noticias relacionadas