“Hubo un momento que estuvimos a diez respiradores del colapso, pero nunca llegamos”

La consejera de Sanidad, Verónica Casado, afirma que "estamos más preparados y tenemos todos los sistemas de alerta para estar funcionando en cinco días" si llega una nueva oleada que desconoce si se producirá.

Verónica Casado, consejera de Sanidad.

Verónica Casado ha sido la cara, la voz y la cautela en la pandemia. Reconocida como mejor médico de familia del mundo y consejera de Sanidad desde hace un año, cuando trabajaba en la reforma de la sanidad rural una crisis sanitaria obligó a meterse en la trinchera y resistir mientras las cifras de contagios y muertos crecían en forma de línea vertical. Durante decenas de días, de manera consecutiva y sin descanso, ha ofrecido el parte de los estragos de la Covid-19 en la Comunidad y ha dejado a la luz grandes dosis de humanidad, sensatez y profesionalidad.

 

Han sido más de 2.000 muertes, 75.000 casos detectados y más de 26.000 confirmados, pero también más de 8.000 altas. Cifras, pero también humanidad. El recuerdo de cada día para los fallecidos y sus familiares; sus lágrimas en una comparecencia; sus consejos sobre higiene; y su célebre "Cuarentena social" han forjado una de las personalidades de la crisis. Suyo ha sido el mando de la gestión sanitaria en Castilla y León. 

 

Después de lo ocurrido, hasta el propio ministro de Sanidad ha reconocido que “todos llegamos tarde a esto”. ¿Piensa usted lo mismo?

Ha sido un tema muy difícil, una pandemia por un virus totalmente desconocido. Tomar decisiones… pues ahora los análisis siempre son muy fáciles pero sí que es verdad que hubo momentos que era difícil tomar decisiones. Ahora todo el mundo dice ‘por qué no se cerró’, ‘por qué no se hizo’… pero lo cierto es que pesaba mucho tomar esas decisiones porque, de repente, cuando todavía no hay muchos casos y no parece que haya mucha incidencia, cuando mucha gente cree que es como una gripe, si de repente planteas que tienes que cerrar la movilidad, que tienes cuarentenar a las personas... eran decisiones difíciles. A partir del 9 de marzo empezamos a pensar ‘lo tenemos aquí y nos va a dar fuerte’. Es cuando empezamos a pedir desde Castilla y León que se restringiera la movilidad, que se pusiera cuarentena social y nosotros el día 12 de marzo cuarentenamos Miranda, y finalmente el día 13 pedimos el estado de alarma para la comunidad y al día siguiente se hizo para toda España.

 

¿Que si llegamos tarde? Pues sí, probablemente una semana más tarde de lo que deberíamos, pero no era fácil. Ahora se ve muy bien

¿Que si llegamos tarde? Pues sí, probablemente una semana más tarde de lo que deberíamos, pero no era fácil. Ahora se ve muy bien. Y tenemos un antecedente que nos hizo daño, hay muchos virólogos que lo dicen, que es cuando tuvimos la sospecha de que íbamos a tener una pandemia del virus A, en ese momento se alarmó a todo el mundo muchísimo, se dio formación y se prepararon muchos EPIs, pero finalmente no hubo pandemia. Circulaba entre nosotros que esto podía ser así, y cuando saltó en Italia ya lo vimos.

 

¿Esa fue la voz de alarma?

Si. Lo de China parecía muy lejos, pero vimos que en poco tiempo lo teníamos en Italia y ya las cosas empezaron a estar peor. Italia me asustó mucho por la cantidad de relaciones con Italia, la cantidad de Erasmus… era muy difícil que no aterrizara aquí y lo hizo.

 

 

¿Tarde es a destiempo o es que no era posible ir por delante del virus?

Una vez que tienes el aprendizaje… El coronavirus ha sido un gran desconocido, pero nos ha enseñado mucho. Nos ha enseñado tanto que ahora ya sabremos identificar las señales de alarma, nos puede volver a pasar, pero desde luego que no nos va a pillar de la misma manera. Hubo un momento que parecíamos perseguidos por un tsunami, venga a correr para intentar que no nos pillara… El virus era muy desconocido, se nos decía que era poco más que una gripe, pero una gripe no te llena las UCIs ni te pone el sistema sanitario al borde del colapso como he hecho el coronavirus. Era difícil, con lo poco que se sabía de la enfermedad, ir por delante.

 

¿Recuerda el día o las horas en las que se dieron cuenta de que había que tomar medidas nunca vistas en la sanidad pública regional?

Probablemente,  el día que pusimos en marcha el número 900 a comienzo de febrero (el día 9), incluso antes, empezamos a pensar que necesitábamos algo que recogiera datos sobre qué estaba pasando. Aquel número nos vino bien porque hubo un momento en el que de repente las llamadas se dispararon y empezamos a sentir que podría hacer mucha gente afectada y con muchos síntomas. En febrero fue cuando empezamos a decir, ‘uff’. Y el 9 de marzo es un día que lo tengo muy fijado, fue el día que pensé: “Tenemos la pandemia aquí”. Todavía no la había declarado la OMS como pandemia, pero la sensación de aquel día analizando datos, viendo nuestras proyecciones y lo que habíamos estudiado, la sensación es que iba a ser complicado.

 

El 9 de marzo es un día que lo tengo muy fijado, fue el día que pensé: “Tenemos la pandemia aquí”

Usted es médico de profesión, pero una pandemia mundial se ve de 100 años en 100 años. Igual lo había visto en simposios o en congresos…

Esto ni lo había visto ni había intuido la gravedad, y mira que estás constantemente con enfermedades. Estuve en su día en el grupo de ébola cuando sospechábamos que podía llegar a Castilla y León y sí que había estudiado mucho las epidemias y pandemias, pero vivir una en Castilla y León… lo había estudiado, pero pensaba ‘esto viene en los libros, pero no tiene por qué pasarnos a nosotros’.

 

Sí que había estudiado mucho las epidemias y pandemias, pero vivir una en Castilla y León… lo había estudiado, pero pensaba ‘esto viene en los libros, pero no tiene por qué pasarnos a nosotros’

 

¿Hasta qué punto fue clave la estrategia de la expansión de UCIs?

Ha sido fundamental. Todas las estrategias que hemos puesto en marcha, todas, desde el papel de la Atención Primaria para valorar casos moderados o graves, el triaje en puertas de hospitales, el covid residencias… han sido estrategias importantes, pero las UCI han sido claves. Aunque yo fuera médico, lo que busqué es que el coordinador fuera intensivista, alguien que conociera muy bien los problemas y necesidades de las UCI y que nos dijera qué había que hacer. Era un profesor emérito, estaba jubilado, el doctor Blanco, contamos con él, le dijimos ‘por favor te necesitamos’, se vino aquí y coordinó todas las UCI de Castilla y León.

Lo que yo quería era convertir Castilla y León en una sola área, con todos trabajando para todos, todos en el mismo barco, y tener este coordinador que nos iba diciendo ‘más camas’, ‘más respiradores’, ‘hay que hacer este traslado’… para nosotros fue clave. Las UCIs extendidas es lo que nos ha permitido tener más de 500 personas en las UCI cuando teníamos 166 camas en nuestros hospitales. Todo aquello que fuera susceptible de ser reconvertido, lo fue.

 

Seguramente el colapso de los hospitales ha estado muy cerca, ¿cómo de cerca?

Lo he visto cerca, pero lo he visto controlado. Hubo un momento que estábamos a diez respiradores del colapso, pero nunca llegamos. Íbamos tomando decisiones: crear el Hospital de la Feria, buscar ayuda fuera, por ejemplo con La Rioja, que nos pasa pacientes porque hay un acuerdo con Burgos, y en un momento determinado necesitamos que nos ayudaran… todas esas cosas las íbamos adelantando.

El miedo del colapso casi fue al principio, cuando hicimos las primeras proyecciones. Veíamos la pendiente de la famosa curva, que no era una pendiente, era una vertical… La sensación era ‘si no somos capaces de frenar esto, estalla el sistema’. Estallan los profesionales, el sistema y la mortalidad se nos hubiera disparado de manera importante. Y una de las cosas que conseguimos fue que no colapsara el sistema y taponar la letalidad. Teníamos muchísima infección, teníamos un epicentro que era Madrid, y cuando se cierran los colegios y las universidades sin parar la movilidad hay una distribución de personas hacia Castilla y León muy importante, y en ese momento empezamos a ver que teníamos que hacer cosas.

 

Era imposible tener todo lo que hacía falta porque hubo una rotura de estocaje a nivel mundial

Se habló mucho en las primeras semanas de la falta de material para los profesionales sanitarios: ¿fue un problema de escasez estructural o era imposible prever el aumento exponencial de necesidades?

Era imposible tener todo lo que hacía falta porque hubo una rotura de estocaje a nivel mundial. Esto había estallado en muchos sitios y había mucha gente comprando, y se rompió en un momento determinado. Inicialmente estábamos tranquilos porque teníamos los equipos de protección que se habían comprado para el ébola y los tenían los centros, pero cuando esto empezó tuvimos que empezar a comprar, luego se frenó un tiempo porque el ministerio estableció el mando único, pero claro, el músculo de compra lo tienen las comunidades autónomas… Al poco tiempo nos volvieron a decir que se podía volver a comprar, pero a nivel mundial se había roto el estocaje.

 

Ha llegado a responder alguna vez que a nadie le importaba más la seguridad de los profesionales que a usted…

Es verdad.

 

Para mi el que hubiera fallecidos entre los profesionales sanitarios era un dolor indescriptible, se me hizo insoportable

¿Lamenta los riesgos que han corrido?

Muchísimo, muchísimo. Pero también es verdad que de la misma manera que lamento lo ocurrido estoy absolutamente segura de que todo mi equipo y yo hemos hecho más allá de nuestras posibilidades para intentar que estuvieran todos protegidos. No me queda ni el más mínimo resquicio de pensar que podríamos haber hecho más: hasta mi secretario general me dijo un día ‘tengo horario de panadero’. Estábamos entregados todos aquí las 24 horas del día intentando taponar el problema.

Yo soy médico y todo lo que le podía suceder a mis compañeros lo vivía como una cosa absolutamente terrible. Para mi el que hubiera fallecidos entre los profesionales sanitarios era un dolor indescriptible, se me hizo insoportable. Pero una vez dicho esto, vuelvo a repetir: no creo que haya nada que dejáramos de hacer en ningún momento. Y si dejamos algo de hacer, no ha sido por falta de trabajo. Las cosas eran muy complicadas.

 

Tenemos muchas cosas pensadas par los sanitarios, pero muchas se resumen con un ‘Gracias’ porque hay cosas que son impagables

 

Seguro que hay muchas grandes lecciones que podemos sacar de lo vivido, y una de ellas es que hay gente que se la ha jugado a tope. Aunque haya sido a fuerza de jugársela en primera línea, ¿le debemos respeto y reconocimiento social y laboral a los profesionales y a la sanidad pública que a veces se les ha escatimado?

Hay que hacer un reconocimiento social y laboral porque ha habido un núcleo de personas bastante importante que han sido médicos, enfermeras… Que han sido lo que yo considero un médico o una enfermera competente, personas que no solo tienen conocimientos, sino que tienen la actitud. La humanidad, la profesionalidad, la ética… Ha habido muchísima gente demostrando lo que es una profesión sanitaria, y no sanitaria, que ha habido mucha gente trabajando a tope. Les debemos mucho por eso estamos con el tema de las gratificaciones, se han valorado los nombres de los centros de salud a los sanitarios fallecidos en actos de servicios, vamos a plantear placas… Tenemos muchas cosas pensadas, pero muchas se resumen con un ‘Gracias’ porque hay cosas que son impagables.

 

A pesar de ello, van a intentar pagarlas…

Hombre, claro que sí, claro que vamos a intentar pagarlas con gratificaciones y el reconocimiento. Claro que sí.

 

No es lo mismo hablar de ‘x’ persona fallecida que cuando pones nombre y apellidos. Es muy doloroso

 

 

27 de abril, Cortes de Castilla y León: “Tengo que poder”. ¿Por qué quiso seguir adelante con la lista de los nombres de los sanitarios fallecidos?

(Respira hondo al otro lado del teléfono) Porque se lo debía, se lo debía a ellos. Fue una comparecencia de dos horas y 17 minutos. No podía acabar la comparecencia sin hablar de los fallecidos en general, de todos y cada uno de ellos, pero también de los fallecidos en el sistema sanitario. No es lo mismo hablar de ‘x’ persona fallecida que cuando pones nombre y apellidos. Es muy doloroso. En ese momento yo estaba muy enfadada conmigo porque tenía que poder decir los nombres, porque tenía que acabar, no me podía conceder ante ellos cualquier tipo de emoción o debilidad, eso no podía ser. Por eso el “Tengo que poder”.

 

Es el único día que la hemos visto flaquear. ¿Así de alto tiene el límite?

Sí. Porque no me lo puedo permitir. Cuando tu adquieres un compromiso, en este caso con la sanidad, de intentar dirigir con tu equipo un sistema como el nuestro en una pandemia tan terrible como esta, aquí tú desapareces, tienes que desaparecer. No valen flaquezas o debilidades, si las tienes, tienen que durar 30 segundos.

 

Hay algunas cartas que lloro todo el rato cuando las recibo y las leo, que te agradecen que transmitiendo malas noticias intentes mantener la calma, que transmitas mensajes de tranquilidad

 

La sociedad valora la cercanía y humanidad de sus comentarios, ¿es consciente?

La verdad es que soy consciente porque me llega mucho ‘feedback’, me llegan unas cartas que son impresionantes, mensajes muy bonitos… Hay algunas cartas que lloro todo el rato cuando las recibo y las leo, que te agradecen que transmitiendo malas noticias intentes mantener la calma, que transmitas mensajes de tranquilidad. Hay muchísima gente que me ha escrito y muchos compañeros contentos de que haya estado haciendo esto y eso para mi tiene muchísimo valor.

 

No sé si ha podido seguir la gestión en otras administraciones, pero hay una lista de responsables que han destacado por su templanza y cautela, por lanzar mensajes positivos y responsables. Usted está en esa lista. ¿Destacaría la actuación de alguno en particular?

La verdad es que he estado tan metida dentro, que no tengo ni idea de lo que han hecho los demás, ni idea. Me he dedicado a trabajar para mi Comunidad, pero estoy segura de que hay mucha gente que lo ha hecho magníficamente bien. No me pidas nombres, no porque no los quiera dar, es que sería injusta si hablo de gente sin tener unidades de medidas. Pero estoy segura de que la lista de los que lo han hecho muy bien es grande.

 

 

¿De dónde salen frases como ‘cuarentena social’, ‘el virus no soporta el jabón’ o ‘lavarse las manos hasta el aburrimiento’?

(Risas) Eso es muy yo. Mis pacientes me lo decían mucho. La sensación que he tenido de los mensajes de educación para la salud es que se te tiene que entender. Tienes que transmitir que algo es importante y si lo haces de manera que se entienda es mejor que si digo que la membrana exterior del virus está ponificable y si utilizas el jabón va a ser bueno porque rompes la membrana. Eso no es bueno porque no llegas a nadie. Si digo que el virus no soporta el jabón se entiende mucho mejor.

 

¿Tiene fecha para abrazar a su madre?

¡Hay Dios mío, qué ganas por favor! Tengo que tener mucho cuidado, tiene 90 años… La abrazo de vez en cuando, pero por detrás. Hay que ser muy cuidadosos con nuestras personas mayores.

 

Creo profundamente en la política sanitaria, pero con mayúsculas. La política de ‘tenemos un problema, vamos a sentarnos’, la política del consenso, la política de hablar…

 

En varias ocasiones se ha manifestado en contra de hacer política con la sanidad. ¿Se reafirma?

Totalmente. Creo profundamente en la política sanitaria, pero con mayúsculas. La política de ‘tenemos un problema, vamos a sentarnos’, la política del consenso, la política de hablar… eso es lo que creo. Ahora, la politización de la sanidad me horroriza en todas las circunstancias, pero en esta especialmente. Aquí tenemos que trabajar todos juntos, uniendo fuerzas, uniendo ideas, uniendo planificación, uniendo todo… pero politizar la sanidad me aterroriza. La política sanitaria entendida como te lo he dicho, es la de verdad, y las personas nos piden esto, que nos sentemos a trabajar por ellos y a buscar las mejores soluciones entre otros. Echarnos armas arrojadizas, eso no me gusta. Lo pedí antes, lo he pedido durante y lo pido ahora: la política sanitaria hay que hacerla con el consenso.

 

Ha apostado por la cautela en los avances, aunque puede que podamos correr un poco más. ¿Eso está respaldado, no es política sino sanidad?

Es sanidad. Tan sanidad, que seguimos analizando los criterios y hasta mañana que no tengamos la definición (n.d.r., la entrevista se hace el miércoles 10 de junio en puertas de decidir si se pasa a fase 3: finalmente, cuatro provincias no pasan) de todos nuestros criterios, el paso de fases no lo hacemos. El problema de anunciar las cosas una semana antes… Es verdad que muchas zonas de nuestra Comunidad llevan semanas sin muchos casos y que están en condiciones de pasar a fase 3. Hay otras provincias que están más en el borde, las más cercanas a Madrid, en el Sur de la comunidad, que están entre fase 2 o fase 3 con muchas limitaciones.

Hay cosas que hemos hecho bien. Ser muy cautos en un inicio y tener mucha paciencia ha hecho que en determinado momento podamos avanzar más rápido, pero hay zonas en las que tenemos que seguir con cautela. No solo dependemos de nosotros, sino que lo que suceda en Madrid nos influye mucho, y si sus datos epidemiológicos no mejora, porque estamos viendo que en determinadas zonas están saliendo focos, esas cosas nos llevan a la prudencia. Sigo creyendo mucho en la prudencia. Madrid es una ciudad magnífica, pero con mucha gente y mucha movilidad, y todo lo que pasa allí nos afecta.

 

Hay gente que ha cuestionado nuestro sistema sanitario, he oído: “Decíamos que teníamos un buen sistema sanitario y ha sido un desastre”. Pues no es verdad

 

Esta situación ha sido una especie de test de resistencia de nuestra sanidad, ¿qué nota le pone?

Magnífica a pesar de todo. Hay gente que ha cuestionado nuestro sistema sanitario, he oído: “Decíamos que teníamos un buen sistema sanitario y ha sido un desastre”. Pues no es verdad. El sistema sanitario ha sido sólido y se ha acomodado a una situación que ha sido un golpe en dos meses. Ha demostrado que podemos pasar de tener 166 camas de UCI a tener ingresadas a más de 500 personas. Eso solo lo permite un sistema sanitario sólido y plástico, y con muy buenos profesionales. Nuestro sistema sanitario, que evidentemente tiene necesidades, que evidentemente tiene amenazas, yo le pondría un notable alto casi sobresaliente porque salir de esta sin colapsar y consiguiendo una tasa de letalidad como la que tenemos, con una incidencia tan alta, conseguir un 1,1 cuando la media en España es 1,16 con comunidades que no han tenido enfermedad, eso es el sistema sanitario el que lo ha hecho. Y a nuestros profesionales un diez. La cuarentena social lo ha frenado, pero el sistema sanitario ha contenido la letalidad.

 

Nos quedan lecciones como que la financiación de la sanidad tiene que ser prioritaria, como que hay que fortalecer el sistema sanitario

¿Queda alguna lección para el futuro de la gestión de esta crisis?

Nos quedan lecciones como que la financiación de la sanidad tiene que ser prioritaria, como que hay que fortalecer el sistema sanitario, que hay que buscar todos los indicadores de calidad en todos los niveles, desde las camas de las UCI a la financiación de la Atención Primaria y los profesionales. Hay cosas que ya teníamos claras, pero la pandemia ha venido a confirmar que tenemos un sistema sanitario magnifico, tenemos que seguir apostando por él, fortalecerlo en las cosas que estén débiles.

 

¿Le intriga profesionalmente saber cómo se comporta y por qué nos ha tocado este virus?

Me intriga mucho el comportamiento de este coronavirus y estoy siguiendo todas las investigaciones en marcha, que nos van a dar luz para intentar entender lo que ha pasado. Está claro que es un virus que algunos medicamentos contienen un poco, pero mientras no haya vacuna hay que tenerle respeto.

 

Estamos más preparados y tenemos todos los sistemas de alerta para estar funcionando en cinco días

¿Estamos preparados para repeler una nueva oleada?

Para el desastre nunca vamos a estar suficientemente preparados, pero estamos mejor preparados que antes. Los planes de contingencia están elaborados, todos los cálculos de camas que podamos necesitar están hechos, la red de vigilancia… estamos más preparados y tenemos todos los sistemas de alerta para estar funcionando en cinco días.

 

¿Será el próximo Otoño?

Pues no lo sé, porque en esto no se pone de acuerdo nadie. Tienes virólogos magníficos que dicen que es mentira y otros que te dicen que va a haber casos y que la epidemia va a ser en Otoño. No tenemos ni idea. Sabemos como se comporta la gripe, sabemos lo que hace porque la hemos tenido con nosotros. ¿Lo que hace el coronavirus? Ni idea. Tenemos que estar preparados para que, si viene, seamos capaces de poder con él.

 

La sanidad de Castilla y León puede contar conmigo si hay otra pandemia en Otoño

Si esto vuelve a ocurrir, ¿contamos con usted?

Bueno, creo que sí. Esto es duro, fíjate, llevo mejor la pelea contra el coronavirus, sé qué hacer y cómo enfrentarme a él, tengo un equipo magnífico y unos grandes profesionales en el sistema. Pero luego, el politiqueo es lo que me cuesta más, soy más de consenso, me gusta debatir. Pero sí, la sanidad de Castilla y León puede contar conmigo si hay otra pandemia en Otoño.

Comentarios

ALEJ23 15/06/2020 12:05 #26
Habrá tenido sus aciertos y sus fallos, pero por lo menos a mí me ha dado la sensación de haber hecho lo posible. Todos los que la critican abiertamente, estoy seguro que han callado o incluso aplaudido la gestión del gobierno central.
ya 15/06/2020 10:51 #25
“Hubo un momento que estuvimos a diez respiradores del colapso, pero nunca llegamos" la pregunta clave es como conseguisteis no llegar al colapso. Ahí es donde está lo terrible.
Rebecca 14/06/2020 22:23 #24
A la 22...que puedes esperarte de una cuadrilla de fachas que solo piensan en tirarse flores sobre si mismos para hacernos creer que gracias a ellos han salvado de la muerte a mayores y dependientes de residencias... pagarán con denuncias y querellas impuestas por familiares de personas fallecidas. No tardando rodarán cabezas tanto en el gobierno central como en muchas CCAA como la nuestra
SANIDAD PÚBLICA YAAAA 14/06/2020 22:17 #23
Ésta señora ha pasado de ser la mejor del mundo a nivel "familiar", ha ser nefasta como consejera. Y no solo ella, sino tanto el Presidente como el Vicepresidente. Gracias a Moncloa pudimos disponer de material sanitario, tarde pero llegó...cosa que no hizo el Sacyl después de llevar años recortando en Sanidad y educación.... Es hora de que todo éste facherio del partido podrido salga de ésta comunidad, tanto Castilla como el reino de León necesitan aires nuevos
María 14/06/2020 21:00 #22
Por favor, ¿podrían aclarar a los ciudadanos porque estando en fase 2 los enfermos de planta que han dado negativo en Covid-19 siguen estando sin ningún familiar que les acompañe en el Rio Hortega de Valladolid? Es una vergüenza que ahora que parece que hemos pasado lo peor los pacientes enfermos de planta fallezcan solos sin la compañía de un ser querido y tenemos las terrazas a tope de aforo. Es inhumano.
vino es Salud 14/06/2020 19:48 #21
Propongo que esta señora cobre la mitad de su sueldo, como nos pasa a muchos, hasta que volvamos a la total normalidad. Verás que pronto volvemos. Como médico en Parquesol la mejor, como consejera de sanidad una incompetente. Vuelva usted a Parquesol.
Médica sanitaria 14/06/2020 19:34 #20
Váyase a su casa presentando por adelantado su dimisión. Tanto su gestión al frente de la Consejería de sanidad ha sido nefasta al igual que la de su colega Igea. Tod@s ustedes son penosos vergüenza les tenía que haber dado al inicio de la epidemia por la forma no saberla gestionar, ni tan siquiera había material necesario. para cada un@ de nosotr@s. En cuanto ponga un pie en nuestro hospital tanto usted como el otro, van a ser vitoreados y silbados. Quédense en su tierra, en esa pucela que tanto reniega del resto de provincias. Asco da la tierra castellana
Jesús 14/06/2020 16:41 #19
Dimita por su nefasta gestión COVID a nivel de provincias. Ha levantado muchas ampollas en un partido popular que desde el inicio de la crisis ha venido tapando las miserias del Sacyl así como en todas aquellas personas que han perdido a sus abuel@s por no tener ni una simple mascarilla de protección. DIMITA, hágalo por tod@s l@s sanitari@s que lo hemos sufrido en primera línea de combate. Nota: MUCH@S DE NOSOTR@S viendo lo que se nos venía encima tuvimos que comprar con dinero de nuestros bolsillos material de protección facial así como guantes
Sanitario 14/06/2020 16:33 #18
Me lo cogí al principio, grave, UCI, a punto de morirme, con secuelaas por las que estoy de baja. La gratificación para mí es CERO, cero Gracias y cero €. Sólo para los que siguen en el servicio y se han cambiado las horas o los horarios. Permita que no le dé las gracias, Consejera.
todos iguales 14/06/2020 15:18 #17
A esta mujer como médico sus pacientes la querian mucho,conozco a varios y por eso lo se. Tambien digo que como consejera va a pasar sin pena ni gloria a si dice el refrán.Bajo mi punto de vista la señora tiene que estár arrepentida de coger ese puesto que la ha venido muy grande,mas o menos como los de otros,ya vemos que todos son iguales solo van por dinero y nada mas.

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