Los Cuerdos de Atar se cuelan en las calles de Valladolid
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Los Cuerdos de Atar se cuelan en las calles de Valladolid

Una furgoneta para recorrerse todas las ciudades, instrumentos caseros y muchas ganas de hacerse un hueco en la industria musical caracterizan a este grupo.

Tres ingenieros ingeniosos, material de obra (y del bazar de la esquina) y un sentidos del ritmo y la vida únicos, si unimos todo el resultado es Los Cuerdos de Atar, una banda de jóvenes que con música y descaro  que consigue sorprender, ilusionar y aflojar las carcajadas de quien se tropezaba con ellos este pasado domingo y lunes por las calles de Valladolid.

 

Hidrocorno, cutubófono, tubáfono, cerditos musicales y una indumentaria de obra, un show irreverente de Pepe Leo, Cesar García y Abel Alcázar, al que solo pudimos ver el domingo, que recorre las ciudades españolas.

 

Cesar García y Pepe Leo son amigos desde el colegio, cuando cogían la guitarra y se iban al parque a componer canciones con los amigos que poco a poco empezaron a aprender y repetir. Cuando vieron que gustaban la idea de formar un grupo comenzó a formarse 'Cuerdos de atar'

 

Cuando la idea del grupo tomo forma hace unos seis años aparecieron los primeros problemas. Hacer una inversión en instrumentos “sin un padrino” como dice Pepe Leo es muy difícil, y la solución fue tan sencilla como especial, construirlos ellos mismos, como los que se pudieron ver en pleno centro de Valadolid, la guitarra pala y el tubófono. Y así nació su show actual hace tres años, con sus trajes de obra, instrumentos hechos a mano y mucho humor.

 

Aunque le ponen mucho humor tocar en la calle no es ninguna broma, y cuando les preguntamos por el triángulo policía, vecinos y música callejera Pepe Leo lo tiene claro “es bastante complicado, tú vas a un sitio en el que nadie te conoce y si coincide que un vecino esta estudiando o lo que sea y llama a la policía claro te tienen  que echar”. Entienden la función de la policía pero también se queja de que “no hay regulación en los ayuntamientos para pedir una autorización o hacer una solicitud, siempre intentamos contactar   pero nunca nos responden y claro ahí se queda el mensaje y tenemos que ir a lo bruto”.

 

Su espectáculo está pensado para tratar de molestar lo menos posible a los vecinos, cambiando de localización cada 20 minutos evitando así el ruido durante horas  y permitiendo que el público de diferentes puntos de la ciudad pueda disfrutarlo. Agradecen al público vallisoletano la gran acogida que tuvieron ya que “el domingo fue brutal, tocamos en varios puntos, vendimos muchos discos y la gente nos siguió en redes sociales y nos compartió grabándonos, de los tres lugares en los que hemos estado este puente es el único sitio en el que no nos ha parado la policía”

 

Si queréis conocer más de Los Cuerdos de Atar el año que viene sacarán nuevo disco y este verano estarán en varios festivales, pero si no podéis esperar sus próximos destinos son Galicia y Astorga.

 

Los Cuerdos de Atar tocando frente a la Plaza Mayor.