Los dos cadáveres hallados en el pantano de Susqueda estaban desnudos y con signos de violencia

Susqueda

Los dos cadáveres, de un hombre y una mujer, hallados en el pantano de Susqueda (Girona) este martes estaban desnudos y con signos de violencia.

Aunque todavía falta la confirmación oficial de que se trata de los dos jóvenes desaparecidos hace un mes, los investigadores trabajan dando por hecho que son Paula M.P., de 21 años y vecina de Cabrils (Barcelona), y Marc H.L., de 23, de Arenys de Munt (Barcelona), y que fueron víctimas de un crimen.

 

Aparecieron un mes después de su desaparición por el proceso de descomposición de los cuerpos --que hace que produzcan gases-- facilitando que salieran a la superficie, además de que había bajado el caudal del pantano, según explicó el inspector Jordi Doménech desde el lugar.

 

El titular del Juzgado 2 de Santa Coloma de Farners ha asumido la instrucción del caso, que ordenó los levantamientos de los cadáveres, que acabaron a las 20 horas, y decretó el secreto de las actuaciones.

 

Durante este miércoles se les está practicando la autopsia y pruebas de ADN para determinar la identidad de los cuerpos. El aviso del hallazgo se dio a las 12.45 horas de este martes después de que la unidad subacuática avistara a los dos cadáveres en la superficie, él en el pantano flotando y ella en la orilla.

 

UN MES DE BÚSQUEDA

 

Desde el 26 de agosto, la policía catalana estaba buscando a dos jóvenes que fueron a practicar kayak ese fin de semana y de los que su familia no tenía noticia desde el día 24.

 

El pantano ha sido rastreado desde entonces en varias ocasiones por los buceadores de los Mossos d'Esquadra, los Bomberos de la Generalitat y la Guardia Civil, y en las últimas semanas, Mossos mantenía un dispositivo que buscaba tanto en el agua como en la zona por tierra.

 

El 1 de septiembre un perro detectó un rastro de los dos jóvenes, pero desde entonces no había trascendido ningún otro hallazgo de relevancia.

 

El lunes 28 de agosto se había localizado el Opel Zafira en que viajaba la pareja con toda su documentación, enseres y varios escritos, así como el kayak desinflado, donde había varias piedras, el domingo 27.