Subasta millonaria de 175.000 chopos de las riberas de la cuenca del Duero

Chopera

La CHD subastará el 31 de julio 175.758 árboles de su plan de aprovechamiento maderable para 2018 por 4,8 millones de euros.

La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), organismo adscrito al Ministerio para la Transición Ecológica, ha aprobado el plan de aprovechamientos maderables de las masas de arbolado propias y consorciadas del año 2018, que incluye la enajenación mediante subasta pública de 175.758 ejemplares de género Populus -chopo-, agrupados en 99 lotes, con un valor total de tasación de 4.846.043 euros.

 

Las masas de arbolado afectadas por esta convocatoria, cuya subasta pública tendrá lugar el día 31 de julio en Valladolid, crecen en 72 municipios de la cuenca del Duero, ya sean administradas de forma directa por la CHD o asociada con entidades y particulares, y ocupan una superficie de 600 hectáreas, según ha informado el organismo de cuenca a través de un comunicado.

 

El volumen cubicado en pie asciende a 96.441 metros cúbicos, cifra que representa un volumen medio por ejemplar maderable de 0,59 metros cúbicos. Es preciso señalar, no obstante, que del total de árboles subastados, 9.966 pies -el 5,5 por ciento- se consideran leñosos, por no alcanzar un diámetro de superior a 15 centímetros medido a 1,30 metros del suelo.

 

Todos los pies tienen una antigüedad media de 18 años y crecen en zonas próximas a las riberas. Los lotes incluyen, además, los 22 declarados desiertos en anteriores subastas, para lo que salen a puja con una tasación menor que en la mayoría de los casos supone una rebaja comprendida entre el 20 y el 40 por ciento. En total son 36.930 árboles que suman 18.188 metros cúbicos.

 

 

Criterios silvícolas y rentabilidad

 

Para la definición de los lotes a cortar la CHD ha tenido en cuenta criterios silvícolas y otros de tipo económico, geográfico y paisajístico. Por un lado, se trata de asegurar el mejor aprovechamiento de las plantaciones de cara a su rentabilidad y, por otro, se intenta atender las solicitudes al respecto formuladas por ayuntamientos, juntas vecinales, particulares y otras entidades consorciadas.

 

Su calidad es también muy diversa, para hallar una salida más fácil en el mercado maderero. Una vez celebrada la subasta, los adjudicatarios habrán de abonar el importe correspondiente y apear y retirar los árboles de los terrenos donde crecían, en el plazo de un año. Los que queden desiertos serán incorporados con una nueva tasación a la convocatoria del próximo año, según las mismas fuentes.