El alza del gas y el gasóleo vuelve a poner el coste de la calefacción en el foco
Rebi señala que el gas mayorista europeo se ha encarecido con fuerza respecto a 2025 y defiende las redes de calor como una alternativa con costes más estables
Con el inicio de una nueva temporada de calefacción cada vez más cerca, el coste de mantener las viviendas a una temperatura confortable vuelve a ganar peso en los presupuestos familiares y de las comunidades de propietarios. Rebi advierte de importantes incrementos en algunas de las principales referencias energéticas y apunta a las redes de calor como una alternativa para reducir la exposición a estas fluctuaciones.
Según los datos recogidos por la compañía, el precio del gas en el mercado mayorista europeo, representado por el índice TTF, supera actualmente los 80 euros por MWh, frente a los aproximadamente 32 euros registrados en agosto de 2025. Esta diferencia supone, de acuerdo con Rebi, un incremento cercano al 155%.
El encarecimiento también alcanza al gasóleo de calefacción. La nota de prensa señala que su precio registra un incremento interanual del 46,4% y sitúa el precio medio nacional en torno a 1,55 euros por litro. Un escenario que, según la empresa, dificulta anticipar cuánto tendrán que destinar los hogares a calefacción durante los próximos meses.
Estas variaciones afectan especialmente a los edificios que mantienen sistemas basados en combustibles fósiles, ya que cualquier subida del combustible repercute directamente en el coste de funcionamiento de las instalaciones y, por extensión, en los presupuestos de las comunidades y las cuotas que deben afrontar los vecinos.
Ante este escenario, Rebi pone el foco en las redes de calor, que permiten sustituir las calderas individuales o comunitarias por un sistema de generación térmica centralizada. El calor llega directamente hasta cada inmueble conectado sin que los usuarios tengan que gestionar la compra, el almacenamiento o el suministro de combustible.
La compañía explica que sus instalaciones utilizan principalmente biomasa, aunque también pueden incorporar sistemas de recuperación de calor industrial, campos solares mixtos o bombas de calor de alta temperatura.
La electricidad también se encarece
La evolución de los precios no afecta únicamente al gas o al gasóleo. Según los datos aportados por Rebi, la factura de un hogar medio acogido al PVPC se ha encarecido un 17,73% en el último año, hasta alcanzar los 79,75 euros mensuales en agosto.
Esta evolución adquiere especial importancia en las viviendas que utilizan sistemas eléctricos para climatización, entre ellos la aerotermia.
Frente a la exposición del gas, el gasóleo o la electricidad a la evolución de los mercados internacionales, Rebi destaca que la biomasa empleada en sus redes procede de recursos disponibles en el entorno y vinculados a cadenas locales de suministro. La empresa considera que este modelo permite ofrecer una mayor estabilidad del coste energético a los usuarios conectados.
Según sus cálculos, y siempre dependiendo de las características concretas de cada instalación y del sistema que sea sustituido, el ahorro frente al gas puede alcanzar el 30%. La compañía vincula esta diferencia a una mayor capacidad para prever el gasto energético durante toda la temporada de calefacción.
Rebi considera que la transición energética de los edificios debe abordar no solo la reducción de emisiones, sino también la posibilidad de disponer de costes de calefacción más previsibles y menos dependientes de factores externos.
En las redes de calor, la producción de energía se realiza fuera de los propios edificios y la energía necesaria para calefacción y agua caliente llega a los inmuebles a través de una infraestructura específica. La compañía sostiene que este modelo puede aportar mayor estabilidad económica a familias y comunidades ante las oscilaciones del mercado energético.








