La crecida del río Duero a su paso por la ciudad de Soria provocó el cierre temporal de los Arcos del monasterio de San Juan de Duero, uno de los enclaves patrimoniales más visitados de la capital. La medida se adoptó tras comprobar que el acceso al recinto ha quedado inundado como consecuencia de las lluvias y nevadas acumuladas durante los últimos episodios de borrascas, si bien, ya el viernes por la tarde el emblemático monumento abrió con normalidad aunque con las precauciones suficientes debido a las lluvias de estos días.
Desde la Junta de Castilla y León se señaló que el cierre respondía a criterios de precaución, ante la posibilidad de que el nivel del agua continúe aumentando. "Por seguridad tanto de los trabajadores como de los visitantes, el monumento permanecerá cerrado mientras persistan estas condiciones. Se informará cuando la situación permita su reapertura", indicaron desde la administración autonómica.
El conjunto de Arcos de San Juan de Duero, situado en la margen derecha del río en dirección a Garray, forma parte del patrimonio histórico más reconocido de Soria y recibe miles de visitas a lo largo del año.








