El presidente de Vox, Santiago Abascal, recomendó en Soria al candidato del PP a la Presidencia de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, que "no tenga ataques de soberbia" y advirtió de que será "difícil restaurar la confianza" de cara a futuras negociaciones tras las elecciones autonómicas.
Durante un acto preelectoral celebrado en el Aula Magna Tirso de Molina de la capital soriana, que registró lleno, Abascal acusó al Partido Popular de "haber engañado a mucha gente" y, en particular, a Vox en Castilla y León tras "incumplir lo prometido en su programa electoral y en el pacto de Gobierno", circunstancia que, según recordó, motivó la salida de su formación del Ejecutivo autonómico.
El líder nacional de Vox sostuvo que, en caso de reeditar un acuerdo con el PP, habrá que analizar "cómo se materializa la restauración de esa confianza" para garantizar que no se repitan los incumplimientos. "Nuestra intención es salir a ganar las elecciones y, si eso no se produce, respetar vuestra confianza y utilizar vuestros votos para que se apliquen aquellas cosas que hemos defendido durante la campaña. Las condiciones no las vamos a poner nosotros ni el señor Mañueco: las van a poner los castellanos y leoneses", afirmó.
Acompañado por el candidato de Vox a la Presidencia de la Junta, Carlos Pollán, Abascal insistió en que el PP "ha gobernado durante mucho tiempo y ha engañado a mucha gente", incluidos sus antiguos socios. "Estuvimos gobernando con ellos y nos mintieron y eso hace que las cosas sean difíciles a partir de ahora", señaló.
En su intervención, también aludió a la política migratoria y reprochó al PP haber aceptado criterios de "solidaridad" en el reparto de menores extranjeros, tras comprometerse inicialmente —según dijo— a no hacerlo. En este contexto, criticó el papel del líder nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, y defendió que su partido prioriza las políticas dirigidas a los "niños españoles".
Abascal reconoció que la decisión de abandonar los gobiernos autonómicos "no fue fácil" y rechazó que Vox hiciera "pinza" con el PSOE para debilitar al PP, al no haber apoyado mociones de censura. Asimismo, arremetió contra el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy, cuya visita a Castilla y León criticó, y calificó al PP como "socialismo azul".
En su discurso, el dirigente de Vox cuestionó también las políticas europeas y defendió un "cambio de rumbo total", frente a lo que considera una coincidencia de posiciones entre PP y PSOE en Bruselas. "Vox sí quiere asumir responsabilidades de gobierno, pero para cambiar las cosas y no para dejar todo como está", concluyó.








