Hallan restos óseos en Soria durante la búsqueda de la tumba de Jaime IV de Mallorca
Los fragmentos encontrados en el antiguo convento de San Francisco serán sometidos a pruebas de carbono, aunque los investigadores piden prudencia y todavía no los relacionan con el monarca
Las excavaciones arqueológicas que se desarrollan en el antiguo convento de San Francisco de Soria para tratar de localizar los restos de Jaime IV de Mallorca han permitido hallar diversos fragmentos óseos que serán sometidos a pruebas científicas para determinar su antigüedad.
Los trabajos comenzaron el pasado 14 de septiembre y todavía disponen de cinco jornadas de excavación. Este viernes visitaron la intervención la vicepresidenta del Consell de Mallorca y consellera de Cultura y Patrimonio, Antònia Roca, y el director general de Cultura del Govern balear, Llorenç Perelló.
Por el momento, los responsables de la investigación insisten en que no se ha localizado la tumba de Jaime IV, ni su cubierta ni ningún elemento arqueológico que permita vincular directamente los restos óseos encontrados con el monarca.
Los fragmentos recuperados deberán ahora ser sometidos a pruebas de carbono y otros análisis que permitan determinar su cronología y avanzar en su identificación.
"Hemos de ser muy prudentes y dejar que sea la investigación científica la que determine qué son estos restos", señaló Antònia Roca durante su visita a los trabajos.

Una búsqueda iniciada en 2008
La intervención se concentra en el ámbito de la antigua capilla de la Concepción y forma parte de una línea de investigación que comenzó en 2008 con el objetivo de localizar e identificar los restos de Jaime IV, considerado el último monarca de la dinastía privativa del Reino de Mallorca.
Jaime IV heredó los derechos dinásticos sobre el Reino de Mallorca, aunque nunca llegó a ejercer un gobierno efectivo sobre el territorio, que había sido conquistado e incorporado a la Corona de Aragón. Su trayectoria estuvo marcada por el exilio y por sus intentos de recuperar los derechos de su dinastía.
La investigación arqueológica que se desarrolla ahora en Soria está dirigida por la arqueóloga Helena Inglada y cuenta con la coordinación científica del profesor Gabriel Ensenyat.
Los trabajos continuarán durante los próximos días en el antiguo convento de San Francisco con la atención centrada tanto en la posible localización de estructuras funerarias como en el análisis de los restos aparecidos.
Por ahora, el hallazgo abre una nueva vía de investigación, pero los responsables del proyecto mantienen la cautela hasta disponer de resultados científicos que permitan establecer la antigüedad y procedencia de los fragmentos.









