Lola Ros y Cristina Gálvez ganan el Gerardo Diego y el Leonor
La Diputación de Soria distingue los poemarios "Ver crecer el pasto" y "Flora encendida" en una edición que ha recibido 1.326 obras de 35 países
La poesía ha vuelto a conectar Soria con distintos lugares del mundo. Lola Ros Piqueras, nacida en Molina de Segura (Murcia) y residente en Coín (Málaga), ha sido distinguida con el XLII Premio Gerardo Diego para Autores Noveles, mientras que la escritora venezolana Cristina Gálvez Martos ha conseguido el XLV Premio Leonor. Sus poemarios, "Ver crecer el pasto" y "Flora encendida", respectivamente, fueron seleccionados por los jurados de unos certámenes convocados por la Diputación Provincial de Soria.
Las autoras conocieron el resultado en directo, mediante llamadas telefónicas realizadas durante la apertura de las plicas. El presidente de la institución, Benito Serrano, y el diputado de Cultura, Enrique Rubio, les trasladaron la decisión del jurado y les leyeron las actas, en un acto en el que también participó el técnico del área de Cultura Enrique Borobio.
La naturaleza y los duelos personales, protagonistas del Gerardo Diego
"Ver crecer el pasto" ha convencido por mayoría al jurado del Gerardo Diego gracias a su manera de abordar la naturaleza, las raíces y la maternidad. El libro llegó a la deliberación definitiva después de superar la selección inicial de 15 obras y competir en la fase final con "Los espacios".
El poemario nace de tres experiencias que marcaron la vida de Lola Ros Piqueras: la pérdida de su padre, quien le transmitió el interés por el ganado; los cambios asociados a la maternidad, y el abandono de un proyecto personal que pretendía convertir el pastoreo y la elaboración de quesos en su medio de vida.
La escritora estudió Traducción e Interpretación en Granada y ejerció como traductora y profesora de idiomas. Su trayectoria incluye el cuidado de ovejas y la producción de queso en el Pirineo francés, así como un proyecto de ganadería extensiva y quesería en Extremadura. Tras regresar a Andalucía, retomó la enseñanza y actualmente trabaja como profesora de francés en la Escuela Oficial de Idiomas de Marbella.
Durante su conversación con los responsables de la Diputación, Ros Piqueras valoró que el galardón abra las puertas de la publicación a escritores sin libros editados y expresó su deseo de que también permita escuchar las dificultades que afrontan quienes intentan emprender en el campo. Recibirá 5.000 euros y tiene previsto viajar a Soria para la entrega, que se organizará en un fin de semana de febrero todavía por determinar.
El Premio Leonor viaja hasta Caracas
La segunda llamada de la jornada llegó a Venezuela, donde Cristina Gálvez Martos recibió la noticia poco después de las siete de la mañana. Sorprendida por el reconocimiento, la autora de "Flora encendida" agradeció la decisión del jurado: "Qué manera tan feliz de empezar el día, realmente".
El jurado del Premio Leonor escogió su obra por mayoría, destacando la combinación de imágenes cotidianas, atmósfera y una voz poética singular. Al igual que en el Gerardo Diego, el comité de lectura había reducido las obras aspirantes a una selección de 15 títulos.
Nacida en Caracas en 1987, Gálvez Martos es licenciada en Letras por la Universidad Central de Venezuela y cuenta con una trayectoria literaria que incluye el libro "Bicorne", distintas menciones en certámenes y el Premio de Poesía Saúl Ibargoyen por "Fauna de cal". Ha participado en antologías internacionales y en la actualidad compagina la docencia de inglés y la traducción con estudios de posgrado. El Premio Leonor está dotado con 10.000 euros.
Más de 1.300 obras de 35 países
Esta edición de ambos certámenes ha reunido 1.326 originales procedentes de 35 países, una participación que, según destacó Benito Serrano, confirma su proyección internacional y contribuye a situar a Soria en el panorama de la poesía en español.
Las deliberaciones se celebraron en el Centro Cultural San Agustín de El Burgo de Osma, nueva sede de la reunión del jurado en sustitución de Bretún. Serrano defendió la continuidad de estos premios, mientras que Enrique Rubio subrayó el vínculo que las ganadoras establecen, desde experiencias diferentes, con el mundo rural y con las letras hispanoamericanas.








