Las tres grandes cañadas reales de Soria tendrán mayor protección
La nueva regulación estatal reforzará la conservación de las rutas Soriana Oriental, Soriana Occidental y Galiana, con medidas frente a las ocupaciones ilegales y para garantizar el tránsito ganadero
Las tres grandes cañadas reales vinculadas a la provincia de Soria, la Soriana Oriental, la Soriana Occidental y la Galiana o Riojana, contarán con un marco de protección y coordinación reforzado tras la aprobación, este martes, de un real decreto por el Consejo de Ministros. La normativa desarrolla la Red Nacional de Vías Pecuarias, formada por unos 11.393 kilómetros de caminos ganaderos tradicionales, y busca garantizar su continuidad, mejorar su conservación y proteger estos terrenos públicos frente a ocupaciones e intrusiones.
La medida tiene especial relevancia para una provincia cuya historia económica y social estuvo estrechamente ligada a la trashumancia y a la ganadería ovina. Durante siglos, miles de cabezas de ganado, especialmente ovejas merinas, recorrieron estos itinerarios desde los pastos de verano de las sierras sorianas hasta las zonas de invernada de Extremadura, Castilla-La Mancha y Andalucía. Aquellos desplazamientos contribuyeron a configurar el paisaje, las comunicaciones y buena parte de las tradiciones del territorio.
Entre los principales recorridos destaca la Cañada Real Soriana Oriental, relacionada con las explotaciones ganaderas de Tierras Altas y con itinerarios que atravesaban el entorno de Almazán en dirección a los pastos meridionales. La Soriana Occidental conectaba territorios del norte provincial, desde el entorno de Yanguas, con la capital y las comarcas de El Burgo de Osma y San Esteban de Gormaz, antes de continuar hacia otras provincias y Extremadura.
La tercera gran ruta es la Cañada Real Galiana o Riojana, que comunicaba las sierras septentrionales con el sur de Soria y proseguía hacia el centro peninsular. Junto a estas vías principales, la red histórica incluye cordeles, veredas y descansaderos que permitían organizar los desplazamientos de los rebaños y facilitar su alimentación y descanso durante las largas jornadas de trashumancia.
Mayor control de los caminos y sus límites
El real decreto aprobado por el Gobierno desarrolla la Ley de Vías Pecuarias de 1995 y establece nuevas herramientas para mejorar la identificación y protección de estos itinerarios. Entre ellas figura la elaboración y actualización de cartografía digital, con información sobre los trazados, su situación administrativa y los procedimientos de clasificación, deslinde o modificación.
La regulación también contempla una mayor coordinación con el Catastro y el Registro de la Propiedad, una medida destinada a facilitar la identificación de los terrenos públicos y reforzar su defensa frente a posibles ocupaciones. Asimismo, se creará un Fondo Documental de Vías Pecuarias que reunirá planos históricos, resoluciones administrativas y otros documentos relacionados con estos caminos.
La gestión ordinaria de las vías pecuarias continuará correspondiendo a las comunidades autónomas, mientras que la Administración General del Estado asumirá las funciones de definición y coordinación de la Red Nacional. Para ello, la norma prevé un Programa de Acción y un Comité de Vías Pecuarias que facilitarán la cooperación entre administraciones, especialmente en los itinerarios que atraviesan varias comunidades.
Un patrimonio ganadero con valor ambiental y turístico
La protección de las cañadas sorianas no se limita a conservar su función histórica. Estos caminos actúan también como corredores ecológicos, favorecen la conexión entre ecosistemas y contribuyen al mantenimiento de los pastos y de los paisajes asociados a la ganadería extensiva.
Su conservación puede desempeñar igualmente un papel en la prevención de incendios forestales mediante el aprovechamiento ganadero de la vegetación, además de abrir oportunidades para actividades compatibles con el tránsito de los rebaños, como el senderismo y el ecoturismo.
La nueva regulación se enmarca, además, en el reconocimiento internacional de la trashumancia, declarada en 2023 Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. Una tradición que en Soria conserva un importante legado histórico y territorial y cuya continuidad depende tanto del mantenimiento de las rutas como de la actividad ganadera que les dio origen.








