La Diócesis de Osma-Soria invita a celebrar misas por las víctimas del accidente ferroviario
Gabriel Ángel Rodríguez Millán traslada sus condolencias a las familias y agradece el trabajo de los equipos de emergencia y sanitarios
La Diócesis de Osma-Soria ha invitado a los sacerdotes de la provincia a celebrar misas por los fallecidos en el accidente ferroviario de Urda (Toledo), así como a recordar en sus oraciones a los heridos y sus familias. El llamamiento lo ha realizado este miércoles el administrador diocesano, Gabriel Ángel Rodríguez Millán, quien ha trasladado las condolencias y la cercanía de la Iglesia soriana a todas las personas afectadas por la tragedia.
La petición se extiende a las parroquias, comunidades religiosas y fieles de la diócesis, a quienes ha animado a mantener presentes a las víctimas durante las celebraciones religiosas de los próximos días. Rodríguez Millán ha expresado, tanto personalmente como en nombre de la Iglesia diocesana, su solidaridad con quienes han perdido a un ser querido y con las familias que permanecen pendientes de la evolución de los heridos.
"Ante una pérdida tan repentina, las palabras resultan insuficientes. Queremos acompañar con nuestro afecto y nuestra oración a quienes lloran la muerte de un ser querido y a cuantos viven estas horas entre el sufrimiento y la incertidumbre. Su dolor es también el nuestro", ha manifestado el administrador diocesano.
Rodríguez Millán también ha pedido por la recuperación de los heridos y por sus allegados, para que encuentren "fortaleza y consuelo" y perciban el apoyo de quienes permanecen a su lado en estos momentos.
En su mensaje ha reconocido expresamente la labor de los servicios de emergencia, el personal sanitario, las fuerzas de seguridad y los voluntarios que participan en el rescate y la atención a los afectados. "Su generosidad nos recuerda cuánto necesitamos cuidarnos y sostenernos unos a otros", ha señalado.
Finalmente, el responsable de la Diócesis de Osma-Soria ha expresado su comunión con la Iglesia de Toledo y las comunidades afectadas, y ha defendido que el acompañamiento a las víctimas no se limite a estos primeros momentos, sino que se traduzca en una "solidaridad atenta a las necesidades de quienes sufren".








