El consejero en funciones Luis Miguel González Gago destaca el "compromiso firme" con la celebración, que contará con un amplio dispositivo de seguridad y programación cultural
El pueblo de Zamora que ha celebrado la tradición con la que espantó la peste en plena pandemia Covid
La localidad zamorana de Sanzoles celebra su tradicional zangarrón adaptado a la situación epidemiológica.
El municipio de Sanzoles ha celebrado este domingo su tradicional zangarrón, una de las mascaradas de invierno que pueblan durante estos días la provincia de Zamora. Se trata de una fiesta de interés turístico regional cuyo origen es desconocido, pero que hunde sus raíces en los ritos agrícolas y ganaderos prerromanos. La creencia es que la salida a las calles de este personaje sirvió en su momento para ahuyentar la peste.
En la actualidad, la fiesta del zangarrón comienza durante la noche del 25 de diciembre, cuando los mozos del pueblo van a buscar al quinto que encarna al personaje cada año. Los participantes en la mascarada retan al protagonista, que les persigue con su atuendo en el que destaca la máscara de cuero negro, la ropa de colores, tres cencerros, dos esquilones a la espalda y un palo del que cuelgan tres vejigas hinchadas.
Ya durante la mañana del 26 de diciembre, al amanecer, los quintos, los mozos y el tamborilero acompañan al zangarrón en un pasacalles y en una cuestación por las casas del pueblo. A continuación, se realiza una misa, un baile y las carreras para pedir el aguinaldo, antes de la llamada comida del mutis, en la que nadie hablará o deberá pagar una multa Las celebraciones de este año se han adaptado a las circunstancias del COVID para evitar riesgos de carácter sanitario.
El portavoz, Carlos Fernández Carriedo, pide "prudencia" y pospone las valoraciones hasta que la firma de un posible acuerdo
La intrusión elevará las partículas en el aire y se recomienda evitar esfuerzos al aire libre y extremar precauciones en personas vulnerables
El Consejo Económico y Social señala su papel "imprescindible" para reforzar la población activa. En los pueblos más envejecidos son directamente "esenciales"







