Rafael Jiménez gana la Subida al Castillo y Rubén Valdenebro se impone en turismos

La prueba reunió a 20 pilotos y centenares de aficionados en Soria, en una edición que recordó a Isidoro Andrés y rindió homenaje a José Ramón Calvo

imagen
imagen
imagen
Subida automovilística al Castillo / Fotos Satur Lafuente
El autor esLuis Romera Calvo
Luis Romera Calvo
Lectura estimada: 2 min.

La Subida al Castillo de Soria volvió a reunir este domingo a pilotos y aficionados al motor en una jornada marcada por la velocidad, la emoción y el espectáculo de los vehículos en las curvas del recorrido. Un total de 20 participantes procedentes de Aragón, Navarra, Madrid y la provincia de Soria tomaron parte en la competición organizada por Automoto Soria, que congregó a centenares de espectadores.

En el apartado deportivo, Rafael Jiménez Portela se proclamó vencedor absoluto al volante de su Demoncar Kart Cross, con un tiempo de 2:46,424. La segunda posición fue para el soriano Rubén Valdenebro Ginés, que marcó un registro de 2:50,280 con su Ford Fiesta N5 y consiguió además la victoria en la categoría de turismos.

El podio absoluto lo completó Raúl Barba Méndez, también con un Ford Fiesta N5, que detuvo el cronómetro en 2:53,402.

La competición comenzó a primera hora de la mañana, con el control de firmas y las verificaciones desde las 9.00 horas. Posteriormente, los participantes se desplazaron hasta las inmediaciones del Duero para preparar sus vehículos antes de afrontar el recorrido.

Los entrenamientos libres arrancaron a las 10.30 horas y, desde las 11.00, se sucedieron los entrenamientos y las mangas oficiales. Los vehículos quedaron distribuidos en dos grandes categorías: turismos y fórmulas, car cross y monoplazas, estos últimos entre los que mayor expectación despertaron entre el público.

La jornada también dejó algunos contratiempos mecánicos. Dos participantes no pudieron completar la competición después de que un monoplaza sufriera daños durante la primera manga y un turismo tuviera que abandonar en la tercera por problemas en el motor.

Las curvas del recorrido volvieron a convertirse en puntos de encuentro para numerosos aficionados, que siguieron las evoluciones de los pilotos desde los espacios habilitados por la organización. En esta edición se reforzó la delimitación de las zonas destinadas a los espectadores, con el objetivo de aumentar las condiciones de seguridad durante la prueba.

La actividad automovilística había comenzado el sábado con las verificaciones y la instalación del parque cerrado en el paseo del Espolón y la plaza Rey Sabio, donde los vehículos permanecieron expuestos y pudieron ser contemplados de cerca por los aficionados.

Más allá de la competición, esta edición tuvo un marcado componente emotivo. La Subida al Castillo acogió el III Memorial Isidoro Andrés y estrenó el I Trofeo José Ramón Calvo, dedicado a una figura estrechamente vinculada al automovilismo soriano que falleció el pasado mes de agosto.

De esta manera, Automoto Soria volvió a combinar competición, afición y recuerdo en una de las citas del motor que cada año despiertan una notable expectación en la capital.

Últimas noticias de esta sección

0 Comentarios

* Los comentarios sin iniciar sesión estarán a la espera de aprobación
Mobile App
X

Descarga la app de Grupo Tribuna

y estarás más cerca de toda nuestra actualidad.

Mobile App