El presidente de la Diputación de Soria, Benito Serrano, critica la gestión de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) por no haber informado de forma "exacta" y por trasladar datos "contradictorios" sobre los desembalses que han provocado inundaciones en la Ribera del Duero.
Serrano explica que en el primer Cecopi celebrado el viernes se comunicó que el desembalse alcanzaría como máximo los 135 metros cúbicos por segundo, y que cualquier incremento sería notificado a los alcaldes afectados. Sin embargo, en la reunión del sábado solicitó conocer si el caudal iba a aumentar o disminuir sin obtener respuesta.
Además, asegura que la presidenta de la CHD y el subdelegado del Gobierno acudieron a San Esteban de Gormaz sin contactar ni con el alcalde ni con la propia Diputación. Señala también que la web del organismo reflejaba desembalses superiores a 150 metros cúbicos por segundo, cifra superior a la comunicada inicialmente.
El presidente provincial sostiene que en los últimos días ha bajado "40 veces más agua de lo normal" y afirma que la coordinación ha sido "nula" y que no ha existido lealtad institucional. "Me he sentido engañado porque alguien nos ha dado los datos que no eran", declara, al tiempo que exige al Gobierno ayudas y medios para los pueblos afectados.
Nueve carreteras cortadas
Las inundaciones por la subida del caudal del Duero mantienen cortadas nueve carreteras provinciales. Según detalla Serrano, están afectadas la SO-P-4004 (entre el kilómetro 2 y Langa de Duero), la SO-P-4009 (entre San Esteban de Gormaz y Langa, cortada en su totalidad), la SO-P-4123 (entre Fresno de Caracena y La Rasa), la SO-P-4138, la SO-P-4216 (entre San Esteban y Olmillos), la SO-P-4228 (entre Navapalos y Vildé), la SO-P-5026 (entre Calatañazor y Muriel de la Fuente) y la SO-P-6007 (entre Garray y Tardesillas). Además, existe previsión de cortar la SO-P-4126 desde el kilómetro 0 hasta casi el 2.
Los bomberos provinciales han intervenido en achiques de bajos y garajes en El Burgo de Osma, San Esteban de Gormaz, Langa de Duero y sus pedanías, así como en el balizamiento del río, cortes de tráfico y colocación de diques de arena. El desbordamiento ha provocado además el desalojo de vecinos en San Esteban y Langa y daños en depuradoras y potabilizadoras.
La Diputación insiste en la necesidad de coordinación y apoyo institucional ante una situación que considera excepcional en la Ribera del Duero.








