Aparicio reclama recuperar la línea Soria-Castejón para conectar el Cantábrico y el Mediterráneo
El presidente de la patronal de Castilla y León defiende que el ferrocarril soriano forme parte de una red logística que enlace los corredores Atlántico y Cantábrico-Mediterráneo
La reapertura de la línea ferroviaria Soria-Castejón ha vuelto a situarse entre las reivindicaciones empresariales para mejorar las conexiones de Castilla y León con el nordeste peninsular. El presidente autonómico de CEOE, Santiago Aparicio, defendió este martes que esta infraestructura debe formar parte del desarrollo del Corredor Cantábrico-Mediterráneo y la calificó como una demanda "esencial" para la Comunidad.
Aparicio trasladó esta posición en Teruel, durante la jornada ‘La Hora del Corredor. De mar a mar. El corredor que une el Mediterráneo con el Cantábrico’, celebrada en el Palacio de Exposiciones y Congresos.
El presidente de CEOE Castilla y León participó en una mesa de debate junto a representantes empresariales de Aragón y la Comunidad Valenciana, en la que se analizaron las conexiones ferroviarias necesarias para mejorar el transporte de mercancías y viajeros entre ambos extremos de la Península.
Para Aparicio, el desarrollo del Corredor Atlántico a su paso por Castilla y León no debe significar abandonar las posibilidades que ofrece el eje Cantábrico-Mediterráneo. Su planteamiento pasa por conseguir que ambas redes estén conectadas mediante una auténtica malla ferroviaria en la que provincias como Soria y Burgos tengan un papel propio.
Dentro de ese esquema, defendió también la posición de Miranda de Ebro. A su juicio, la localidad burgalesa no debe convertirse en un "convidado de piedra" del futuro corredor, sino funcionar como nudo logístico y punto de enlace para las mercancías y viajeros que se dirijan hacia el norte y el noroeste.
La propuesta empresarial contempla igualmente aprovechar las posibilidades de conexión entre territorios como Valladolid y Zaragoza, articulando diferentes corredores en lugar de desarrollar las infraestructuras ferroviarias de manera aislada.
Es en este planteamiento donde Aparicio situó la necesidad de recuperar la conexión entre Soria y Castejón, una infraestructura ferroviaria clausurada al tráfico que CEOE Castilla y León considera estratégica para completar las comunicaciones hacia el valle del Ebro y el Mediterráneo.
El responsable empresarial insistió además en modificar el actual peso de la carretera en el transporte de mercancías. En su opinión, las vías por carretera deben actuar como complemento del ferrocarril y no convertirse en la única alternativa disponible para las empresas.
Aparicio defendió la necesidad de "subir las mercancías al tren", vinculando la disponibilidad de unas mejores infraestructuras ferroviarias con la reducción de costes y la mejora de la competitividad del tejido productivo.
Una posición similar expresó el presidente de CEOE Aragón, Benito Tesier, quien consideró que el Corredor Cantábrico-Mediterráneo representa una ventaja para las empresas aragonesas y reclamó infraestructuras que respondan a las necesidades reales de la actividad económica.
Por su parte, el presidente de la Confederación Empresarial de la Comunidad Valenciana, Vicente Lafuente, cuestionó el último estudio elaborado por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible para este corredor, especialmente por la previsión de una vía única entre Sagunto y Teruel.
Lafuente defendió además que el diseño de las futuras conexiones tenga en cuenta las necesidades logísticas de sectores como la automoción o la defensa, en un corredor que afecta a un territorio con alrededor de 700.000 empresas y diez millones de habitantes.
La jornada celebrada en Teruel volvió así a situar la conexión Soria-Castejón dentro de un debate ferroviario de mayor alcance, en el que las organizaciones empresariales reclaman conexiones que permitan enlazar los grandes corredores y ofrecer nuevas alternativas al transporte por carretera.








