El Desfile de las Ánimas llena de misterio y terror las calles de Soria
Templarios, nobles guerreros, esqueletos y gigantescas figuras fantasmagóricas recorrieron el casco histórico y el centro de Soria entre tambores y antorchas para revivir la leyenda de Bécquer
La oscuridad, el sonido de los tambores y el resplandor de las antorchas volvieron a transformar este sábado el casco histórico de Soria en un escenario de misterio y terror con la celebración del tradicional Desfile de las Ánimas. Cientos de participantes dieron vida a una comitiva de templarios, nobles guerreros, esqueletos y criaturas fantasmagóricas que recorrió las principales calles del centro, recreando el universo de la célebre leyenda de Gustavo Adolfo Bécquer, El Monte de las Ánimas.
La procesión partió a las 20.00 horas desde el entorno del Castillo de Soria, iniciando un recorrido que llevó a la comitiva por la iglesia del Espino, la calle Caballeros y las inmediaciones de San Juan de Rabanera. Desde allí, avanzó hacia la plaza Mariano Granados y El Collado, antes de desembocar en la Plaza Mayor, donde concluyó una de las citas más características del Festival de las Ánimas.
Durante el trayecto, la Orden del Temple y los Doce Linajes de Soria protagonizaron una recreación inspirada en los enfrentamientos entre templarios y nobles que forman parte del relato becqueriano. Los estandartes desgarrados, las vestimentas de época y el ritmo constante de la percusión acompañaron a una comitiva en la que tampoco faltaron carrozas espectrales, títeres gigantes y figuras monstruosas.


Una ciudad convertida en escenario de leyenda
El desfile volvió a combinar elementos de la tradición soriana con una puesta en escena marcada por la creatividad, la fantasía y el terror. La iluminación de los candiles y las antorchas, los personajes surgidos de la oscuridad y el sonido de los tambores construyeron una atmósfera que trasladó a las calles de Soria las imágenes de la batalla legendaria que Bécquer convirtió en uno de sus relatos más conocidos.
A lo largo del recorrido, el paso de las figuras fantasmagóricas y los personajes medievales convirtió diferentes rincones del centro histórico en parte de una representación colectiva en la que la frontera entre los vivos y los muertos parecía desdibujarse. La participación de vecinos y aficionados contribuyó a reforzar el carácter popular de una celebración que va más allá de un espectáculo para contemplar desde las aceras.


El Desfile de las Ánimas, que se celebra cada 31 de octubre, ha ido ganando protagonismo dentro de la programación cultural de la ciudad, convirtiéndose en una de las actividades más reconocibles de estas fechas. Su combinación de patrimonio, literatura, música y escenografía lo ha consolidado como uno de los principales atractivos del Festival de las Ánimas, tanto para los visitantes como para los propios sorianos.
La celebración volvió a reivindicar una manera propia de vivir la noche de difuntos, vinculada a las leyendas y tradiciones locales, en una jornada en la que los personajes del imaginario de Bécquer abandonaron simbólicamente las páginas del libro para recorrer las calles de Soria.











