La Junta refuerza el Palacio de los Hurtado ante el riesgo de nuevos derrumbes
Los trabajos de emergencia avanzan en Almazán con especial atención al torreón, cuya estabilidad se encuentra en una situación “muy delicada”
La Junta de Castilla y León avanza en las obras de emergencia del Palacio de los Hurtado de Mendoza de Almazán con el objetivo de estabilizar las estructuras que permanecen en pie y evitar nuevos daños tras los derrumbes registrados los días 1 y 20 de septiembre.
El director general de Patrimonio Cultural, José Ramón Sola, ha visitado el inmueble para supervisar la evolución de los trabajos de consolidación preventiva que desarrolla la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte en este Bien de Interés Cultural.
La intervención se centra en las zonas afectadas por los colapsos de la galería porticada, que comprometieron distintos elementos estructurales y agravaron la situación de un edificio que ya presentaba un avanzado estado de deterioro.
Sola ha sido especialmente crítico con la falta de mantenimiento del inmueble. Según ha señalado, el estado de las zonas afectadas "denota una ausencia de conservación lamentable", al tiempo que ha recordado que esas obligaciones corresponden a los propietarios.
Uno de los puntos más delicados es el torreón, cuya estabilidad preocupa especialmente a los técnicos. El director general ha advertido de su "extrema fragilidad" y de que se encuentra en "una situación muy delicada".
Esta vulnerabilidad obliga a realizar un estudio técnico específico para determinar qué soluciones deben aplicarse con el fin de asegurar la estructura y evitar nuevos desprendimientos.
Los trabajos incluyen el apuntalamiento de las zonas afectadas, con actuaciones ya ejecutadas en las plantas sótano y primera y en el área de los arcos.
Estas intervenciones son previas a las operaciones de consolidación definitiva de los elementos comprometidos.
La Junta también está trabajando en la identificación, recuperación y acopio de los materiales originales desprendidos durante los derrumbes, que permanecen depositados en el patio del palacio para garantizar su conservación y posible utilización posterior.
La complejidad estructural del edificio está obligando a recurrir a medios técnicos especializados, tanto para la ejecución y dirección de la obra como para la coordinación de seguridad y salud y la restauración de los elementos recuperados.
La seguridad de los profesionales que trabajan en el inmueble se mantiene como uno de los principales condicionantes de una intervención marcada por la fragilidad de las estructuras todavía en pie.
Según ha indicado Sola, las obras avanzan conforme a los plazos previstos, aunque su desarrollo está condicionado por la complejidad de las operaciones y por las exigencias de seguridad que requiere el estado actual del palacio.








